11 octubre 2016

Quien siembra vientos...

¡Pobre Piqué! se recortó las mangas de la camiseta en el partido ante Albania y todos pensamos mal. Él, que es una persona que nunca se mete con nadie, que es mas bueno que el pan, que siempre respeta y ensalza a sus rivales (sobre todo al Real Madrid) y que a España (y no hablo de la selección) siempre la lleva en su corazón. ¡Que injusticia!

Que Gerard Piqué se recortó las mangas de la camiseta, es un hecho que nadie puede discutir, luego está el debate de si la camiseta de manga larga tiene los mismos ribetes o no que la de manga corta o si la camiseta le quedaba estrecha y por ello se las cortó. También es un hecho que sólo se las recortó él, ya que, al parecer, al jugador barcelonés no le gustan las camisetas de manga corta (cosa que no es cierta, ya que si ha jugado con camisetas de manga corta tanto en la selección como en los clubes por los que ha pasado) y lo que a mi me parece mas grave es que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) consienta que un futbolista de la selección nacional recorte sus camisetas y más cuando hay otras opciones, ya que el equipo de utilleros de la selección lleva casi tres toneladas de material deportivo a cada partido, incluyendo varias camisetas de diferentes tallas sin rotulación por cada jugador y una máquina para poder rotular el nombre y número de cada jugador si hiciera falta. Que encima Piqué se haga la víctima ofendida es ya de traca. ¿Y Lopetegui y los miembros de la delegación federativa? Pues seguramente tocando las palmas... de Villar.

Dice el refranero popular que "piensa mal y acertarás", y es normal que cada gesto de Piqué con España se mida al milímetro le guste o no. Yo siempre he separado al Piqué futbolista del Piqué personaje fuera de los terrenos de juego. El futbolista me parece que hoy en día es uno de los mejores en su puesto, pero luego hablamos de un jugador que 'defiende' los colores de España y que está a favor de una consulta ilegal que constituye un pulso contra el Estado de Derecho. Él dice que tan solo defiende el derecho a la consulta (¿y no la independencia?), pero lo cierto es que no conozco a ni un solo catalán que salga a la calle para manifestarse a favor de la famosa 'consulta' y que vaya a votar 'NO'. Un jugador que ya formó la 'enésima' polémica en la pasada Eurocopa de Francia al hacer una 'peineta' (él defendió que solo se crujía los dedos) durante el himno nacional en la previa del partido ante Croacia.

No es que yo quiera mezclar política y deporte, ni mucho menos, pero es que simplemente creo que defender los colores de la selección es defender a España, pero aquí parece que somos más listos que nadie y que la selección (mal llamada 'la Roja') está muchos peldaños por encima de la nación. ¿Qué es eso? Ah, es ese gran país de ahí abajo que diría algún 'filósofo iluminado'. Y es que el 'niñato' y sus correligionarios independentistas llevan mezclando política y deporte desde que tengo uso de razón... y ya tengo unos cuantos.

No olvidemos que como persona Piqué tampoco ha demostrado mucho. Un jugador que dio muestras de su prepotencia insultando y menospreciando a los policías locales en Barcelona; que escupió varios hielos a Juan Cortés, miembro de la RFEF, durante las celebraciones en Madrid por la conquista del Mundial de Sudáfrica; que falta el respeto o menosprecia a compañeros de profesión como Álvaro Arbeloa o Denis Cherishev; que tira bombas fetidas en el avión en sus desplazamientos con el Barça; o que fue el cerebro (ninguno) de la improvisada fiesta azulgrana de Halloween en el vestuario visitante del Coliseum Alfonso Pérez de Getafe.

Pero lo que verdaderamente no se puede aguantar es que este tipo, después de estar masacrando y faltando de manera continuada por las redes sociales ahora se ponga la careta de víctima porque se le devuelve la moneda. Tu no puedes comenzar el combate y luego quejarte porque el contrincante te da golpes. Sencillamente Piqué tiene lo que se ha buscado, y si no está a gusto que no espere al Mundial de Rusia y se vaya ya, que no siga vistiendo ni un minuto más la camiseta de España... aunque muy mal no debe estar si puede aguantar dos años. ¿No será que sus patrocinadores le pagan más por ser internacional con España? Y ya se sabe que "la pela es la pela".

23 julio 2016

Juega con la camiseta de otro equipo

El pasado día 12 de julio se vivió una insólita situación en el Red Bull Arena de Wals-Siezenheim (Austria). El lateral izquierdo Andreas Ulmer, jugador del FC Red Bull Salzburg saltó, tras el descanso, al terreno de juego con la camiseta de otro equipo, el RasenBallsport Leipzig, en un partido de la segunda ronda de clasificación de la UEFA Champions League que les enfrentaba al FK Liepāja letón. 

Lo curioso es que nadie se dio cuenta hasta que finalizó el partido, ni los 6.917 espectadores que acudieron al Red Bull Arena, ni en las imágenes de televisión se pudo apreciar el error. Solo cuando se analizaron las fotos fue cuando saltó la sorpresa. Fuentes del conjunto austríaco, entrenado por el español Óscar García Junyent, señalaron que ni siquiera los utilleros se dieron cuenta del error ya que todos los jugadores cambiaron de equipación en el descanso. 

El responsable del fallo habría sido Nike, proveedor deportivo de ambos clubes, que son patrocinados por la marca de bebida energética, que diseñó las mismas camisetas para los dos conjuntos que difieren, únicamente, en sus respectivos escudos y que al enviar las indumentarias envió por error una camiseta del Leipzig entre las del Salzburg. El escudo de ambos equipos difiere un poco ya que el conjunto alemán no puede usar el nombre de Red Bull en su nomenclatura por la normas de la Bundesliga al considerse una marca comercial (lo tuvieron que registrar como RasenBallsport Leipzig e.V y así coinciden sus siglas). El problema viene en las competiciones europeas, ya que la normativa UEFA también prohíbe toda publicidad de marcas que no sean patrocinadores propios del máximo organismo del fútbol europeo, por lo que el escudo del conjunto de Salzburg y el del RB Leipzig es casi idéntico, cambiando únicamente el nombre.

Activa en automovilismo, motociclismo, hockey y deportes extremos, actualmente la compañía austríaca Red Bull es propietaria de cuatro equipos repartidos por el globo: FC Red Bull Salzburg (antiguo SV Casino Salzburg, que en 2005 fue comprado por la compañía y que compite en la Bundesliga austríaca), RasenBallsport Leipzig (antiguo SSV Markanstädt, fundado como Red Bull en 2009 y que esta temporada se estrenará en la Bundesliga), Red Bull Brasil (fundado en 2007, compite en la Serie A1 del Campeonato Paulista) y New York Red Bull (antiguo New York/New Jersey MetroStars, refundado como Red Bull en 2006 y que compite en la MLS). Como ya hemos dicho antes, el alemán no se llama Red Bull porque la Deutscher Fußball-Bund (DFB) no se lo permitió. Todos llevan los mismos colores y escudos similares, además todos visten Nike, exceptuando el de los Estados Unidos por el contrato de la Major League of Soccer (MLS) con Adidas. Durante algunos años también existió el Red Bull Ghana (fundado en el año 2008 en la ciudad de Sogakope y que desapareció en 2014, después que la compañía traspasase el centro y todos los activos a la West African Football Academy, la academia del Feyenoord Rotterdam en el país africano).

09 julio 2016

ANÁLISIS EF: Portugal-Francia (Euro 2016)

Mañana domingo se determinará al nuevo campeón del 'Viejo Continente'. Portugal y Francia jugarán en Saint-Denis un duelo de alta velocidad y contragolpe, entre la pretensión ofensiva gala y la prioritaria organización lusa. Desde que se conocieron los emparejamientos de semifinales siempre pensé que el ganador del Alemania-Francia iba a ser el favorito en la final de París (sinceramente pensé que pasaría Alemania). Pero la 'Seleção das Quinas' tiene una ocasión única para alzarse con el cetro europeo y seguro que para Francia no será un paseo militar. Los portugueses tendrán además un día más de descanso, algo que puede marcar diferencias.

Ambos conjuntos cuentan, además, con una pieza decisiva en cada uno: Cristiano Ronaldo y Antoine Griezmann. De la inspiración de ambos depende buena parte de la final. Los dos son jugadores decisivos y sus técnicos necesitan la mejor versión de sus estrellas. Su acierto o no en el planteamiento, ya sea de Deschamps, de Santos o de los dos, sin el talento de Cristiano o Griezmann bajan sus posibilidades.

Desde el punto de vista del rival, también habrá una atención imprescindible hacia ambos (aunque no será excesiva). Para Deschamps, cómo contener el tiro, el salto, el cabezazo, el regate y la velocidad de Cristiano. Para Santos, cómo frenar al goleador de la Eurocopa, su inalcanzable carrera, conducción, combinación y definición. 

"Portugal siempre tiene un plan de juego", explicó esta semana Fernando Santos, un técnico pragmático con una filosofía clara. Y el plan de Portugal en esta Eurocopa ya está trazado desde el principio. La selección lusa es bastante ordenada defensivamente con sus cuatro defensas (está pendiente de la evolución de Pepe que ya fue baja ante Gales), su acumulación de jugadores en el centro del campo y la rapidez y contundencia de su ataque, con Cristiano y Nani. Pero todo cambia cuando tienen que llevar la manija del juego y buscar huecos ante defensas encerradas, les cuesta una barbaridad. Es por eso que se comporta con entereza contra rivales difíciles, pero sufre contra rivales a priori más flojos que se repliegan en su campo. claro ejemplo es la trayectoria en este torneo del combinado luso, que ha conseguido meterse en la final ganando (en el tiempo reglamentario) tan solo el partido de contra Gales. Tres empates, una prórroga y una tanda de penaltis más tarde, el conjunto luso llegaba a las semifinales contra el equipo comandado por Gareth Bale.

No se prevé nada diferente de Portugal. Ni de Francia, un equipo que no ha brillado completamente. Los 'bleus' tienen entre ceja y ceja su tercer título continental. Hace ya 16 años del segundo y 16 más del primero, así que si siguen este anecdótico patrón conseguirían empatar con Alemania y España como selección con más Eurocopas. Obviamente, es una mera casualidad, pero desde luego el contexto es inmejorable.

La base del ataque de Deschamps es el contraataque, más que nada porque hasta ahora su equipo aún no ha encontrado el juego combinatorio para ser más constantes en el asedio sobre sus adversarios. Lo lidera Griezmann, quien se ha convertido en el verdadero peligro ofensivo de la selección francesa. El atacante del Atlético de Madrid, lleva hasta el momento 6 goles y podría aumentar su cuenta goleadora en la final aunque no parece que pueda alcanzar los 9 goles que marcó Platini en 1984. Con velocidad y espacios es mucho más incisivo, con Payet por un lado, con Sissoko por otro, con Giroud en punta y sujetado por un centro del campo comandado por Pogba. Pero, esta vez, las obligaciones con la pelota, la iniciativa y la responsabilidad de la posesión, al contrario que la semifinal del jueves ante Alemania, serán mayores para Francia, con más dificultad cuando tiene el peso del balón, pero con variantes dependiendo del rival y del encuentro (hasta ahora el técnico francés ha utilizado un 4-3-3, 4-4-2 o 4-2-3-1 según los momentos del partido y del rival).

Hay dos antecedentes entre ambos equipos y seleccionadores en el pasado más reciente, las dos con victoria de Francia. La última, el 4 de septiembre de 2015 en Lisboa, con un gol de Mathieu Valbuena; la primera, el 11 de octubre de 2014, con un 2-1 en Saint-Denis, el mismo escenario de la final de mañana.

Mi pronóstico es que Francia lo tiene todo a su favor. Son los anfitriones, además que cuentan con una aplastante marca histórica entre ambas selecciones (18 victorias, 1 empate y 5 derrotas), y no es casualidad. A Portugal no la considero como una de las potencias europeas (si lo hice en la época de los Figo, Rui Costa, João Pinto, Vítor Baía, Paulo Sousa, Pauleta, Nuno Gomes, Fernando Couto...), hoy compiten pero no al nivel esperado. Nunca han ganado un torneo internacional, en los Mundiales medio incomodan, pero nada más. La única oportunidad de trascender fue en el 2004, cuando llegaron a la final como locales y la perdieron ante la sorprendente Grecia. Francia, por el contrario, tiene un equipo más completo y es mucho más eficaz a la hora del despliegue táctico; tiene muchas más herramientas y mejores argumentos tanto defensivos como ofensivos. Francia no depende de un sólo jugador, y aunque Portugal ha salido adelante con un trabajo colectivo, todavía depende mucho de un Cristiano Ronaldo, que sin estar al 100% es, y seguirá siendo, un jugador clave en el juego de los portugueses. Y es que tanta diferencia existe entre una selección y otra, que si Portugal gana la Eurocopa, sería una hazaña, y un fracaso enorme e histórico para los franceses.

20 junio 2016

Ni oportuno ni justo

Pedro ha desatado la polémica en el seno de la concentración de la selección española por sus declaraciones concedidas al programa 'Minuto Cero' de Movistar+. "Si no ves continuidad te planteas si merece la pena seguir viniendo para hacer grupo, para estar con los compañeros", dijo el internacional canario, quien ha expresado así su malestar por el papel totalmente secundario que le está tocando vivir y pone en el aire su continuidad en la selección si no cambian las cosas.

Es cierto que Pedro no está teniendo muchas oportunidades en esta Eurocopa, pero sus palabras son una falta de respeto inadmisible para sus compañeros y para el propio Vicente del Bosque, ése que tan bien le ha tratado en estos últimos años. El atacante del Chelsea no ha realizado su mejor temporada en la Premier League, y sin embargo recibió el premio del técnico salmantino, quien le ha dado la oportunidad de volver a ser campeón de Europa con España.

Pedro ha sido convocado porque su aportación a la selección siempre ha sido muy positiva, y hoy ha sacado los pies del tiesto cuando más calladito debía estar. El seleccionador, que siempre trata de ser justo, creía que Pedro pese a su malísima temporada se merecía estar en Francia por su pasado con España y el tinerfeño se lo paga de esta manera. En la lista de 23, el jugador del Chelsea fue uno de los discutidos por todo el mundo menos para el seleccionador que recibe ahora esta 'bofetada' del canario.

Posiblemente estas declaraciones hayan sido motivadas por la desesperación tras un mal año, por la frustración de haber pasado a segundo plano en todos los aspectos. Primero tuvo que irse del Barcelona, de donde no quería salir. Se fue al Chelsea pensando que seria importante, con la puerta abierta por su amigo Cesc, pero llegó allí y no solo el año del Chelsea como equipo ha sido un desastre, sino que Pedro tampoco supo ganarse la titularidad. Lo único que le quedaba era la selección y se ha encontrado con un Nolito, que sin ser precisamente un crack, la suerte le esta acompañado y esta en muy buen momento, motivo por el cual le ha 'comido la tostada' al frustrado Pedro.

Y el canario ha demostrado que, como muchos futbolistas, no piensa en el bien del grupo y sí únicamente en su propio beneficio. No hay en este caso declaraciones sacadas de contexto, la cara de Pedro durante la entrevista demuestra que no le gusta su papel y que él no puede (ni quiere) ser suplente en esta selección... y yo que pensaba que la titularidad hay que ganársela en los entrenamientos y en el campo!!!

Pues nada amigo, disfruta de esta Eurocopa, porque me da que puede ser la última de tu carrera (ojalá lo sea) ya que por suerte hay otros muchos jugadores dispuestos a 'partirse el pecho' por esta selección, incluso en el banquillo... jugadores como Saúl, Isco, Iñaki Williams, Paco Alcácer, Sergi Roberto, Mata, Santi Cazorla, Jesús Navas y otros muchos. Así que bájate un poco esos humos, que ni eres el más importante con tu club (nunca lo fuiste), ni eres imprescindible.

18 mayo 2016

DE GUANTE BLANCO: Lama

Nuestro protagonista de hoy se encargó de defender el marco del conjunto parisino en la década de los 90, pero una grave lesión de rodilla empezó a escribir el principio de su final en el PSG. Sus camisetas, su peinado y, por supuesto, el positivo que dio por cannabis llevaron a muchos a situarlo en la órbita de la cultura rastafari, algo que él mismo dejaría claro jugando un partido durante los actos de homenaje a Bob Marley que tuvieron lugar en Etiopía en 2005.

Bernard Pascal Maurice Lama nació el 7 de abril de 1963 en Saint-Symphorien-sur-Loire, comuna situada en la zona norte de Tours (Francia). Criado en la Guayana Francesa, comenzó a jugar en las playas de Remire-Montjoly como jugador de campo aunque corriendo por la arena y saltando entre las olas puso los cimientos de una espectacular agilidad, por lo que pronto pasó a defender la portería. Con 10 años pasó a jugar con el USL Montjoly, conjunto francoguayanés con el que gana el campeonato cadete y comienza a destacar en sus categorías inferiores por lo que equipos franceses como el Cannes o el Lille le siguen de cerca. Con 18 años recién cumplidos decidió rebelarse contra la voluntad de su padre (médico de profesión y alcalde de Montjoly) y se fue a Francia a probar suerte como jugador profesional.

En 1981 se incorpora a la disciplina del Lille OSC. La transición es brutal, el frío del norte de Francia y la melancolía  hacen que a Lama le cueste adaptarse por lo que en 1982 es cedido al SC Abbeville de la Division 2, pero no convence a los técnicos y no juega ni un solo partido. Un año más tarde es cedido, nuevamente, al RC Franc-Comtois (actual Racing Besançon), también de la Division 2. Bajo las ordenes de Paul Orsatti se consolida como portero titular y el equipo realiza una buena campaña por lo que el LOSC lo repesca y lo hace firmar su primer contrato profesional. En sus primeras campañas con 'Les Dogues' es suplente de Jean-Pierre Mottet y, aunque equipos como el Bastia y el Toulon piden su cesión, 'Les Nordistes' impiden su salida. En 1986 la salida de Mottet al Sporting Toulon Var hace que Lama se haga con la titularidad. Además es nombrado capitán del equipo y coincide con jugadores como Jocelyn Angloma, Roger Boli, Erwin Vandenbergh, Gaston Mobati y Abedi Pele.

La llegada de Bernard Gardon a la presidencia del club provoca la salida de varios jugadores 'Lillois', entre ellos Lama que abandona el club tras jugar 103 partidos y anotar un gol, que marcó de penalti al Stade Lavallois el 31 de mayo de 1989. Tras unos meses sin contrato encadena varios fichajes seguidos. Primero en el FC Metz, que lo ficha en 1989. Con el conjunto 'Grenat' realiza una espectacular segunda vuelta del campeonato francés, acabando con la cuarta mejor defensa pero, tras no llegar a un acuerdo para renovar su contrato, ficha por el Brest Armorique FC (actual Stade Brestois 29), donde coincide con jugadores como David Ginola, Corentin Martins, Bernard Ferrer o Stéphane Guivarc'h, pero el club es descendido administrativamente a la Division 2 al finalizar la temporada 1990-91, antes de declararse en quiebra algunos meses más tarde. Es entonces cuando aparece el PSG, con quienes firma un precontrato para la temporada 1992-93 con objeto de ser el sustituto de Joël Bats, por ello para la temporada 1991-92 decide firmar con el RC Lens, donde realiza una magnífica temporada con el conjunto 'Sang et Or', coincidiendo con jugadores como Jimmy Adjovi-Boco, Jules Baocandé, Roger Boli (con el que había compartido vestuario en las filas del Metz), Hervé Arsène, Mustafa El-Hadaoui, Robbie Slatter, Ludovic Delmotte, Pierre Laigle, Francis Gillot o Frédéric Déhu.

Tras esta campaña recibe una oferta del Olympique de Marseille pero Lama se niega a trabajar con Bernard Tapie y firma con el Paris Saint-Germain FC. La llegada de canal+, que compró el club en mayo de 1991, hizo que el club 'Rouge-et-Bleu' disfrutara de una importante inversión, siendo capaz de fijar objetivos mucho más altos. Allí coincidió con jugadores como David Ginola, Paul Le Guen, Alain Roche, Vincent Guérin, los brasileños Valdo y  Ricardo Gomes, o George Weah y disfrutó de una verdadera edad dorada ganando 1 Division 1 (1993-94), 2 Coupes de France (1992-93 y 1994-95), 1 Trophée des Champions (1995) y 1 Recopa de Europa (1995-96). Además, a título personal, obtuvo el premio al mejor futbolista francés en 1994 de la revista France Football. 

Rápidamente, y a las órdenes de  Artur Jorge y Joël Bats (nuevo entrenador de porteros) se asentó en la portería 'Parisien' alcanzando un altísimo nivel tanto técnico y físico como mental. La salida del técnico portugués y la llegada de Luis Fernandez al banquillo del Parc des Princes, así como la salida de grandes estrellas (Weah, Ginola, Valdo, Ricardo Gomes) y la llegada de nuevos jugadores como Youri Djorkaeff, Bruno N'Gotty, Patrice Loko, Leonardo o Dely-Valdés debilitan al equipo que pierde contra el AC Milan en las semifinales de la Champions League de la temporada 1994-95. Todo ello hace que Lama quiera salir del club y aunque mantiene algunos contactos con el FC Barcelona, el cupo de extranjeros (todavía no había entrado en vigor la Ley Bosman) frena su fichaje por el conjunto 'azulgrana'

La salida de Fernandez y la llegada al banquillo de la dupla Ricardo Gomes-Joël Bats son un soplo de aire fresco en el vestuario 'Rouge-et-Bleu', pero el divorcio de su mujer hace mella en Lama quien baja su rendimiento. Además se lesiona en la rodilla en septiembre de 1996 al detener un penalti frente al Cannes. Una reaparición demasiado precipitada y un positivo por consumo de cannabis en febrero de 1997 por el que estuvo dos meses sancionado, hacen que Lama no esté a su mejor nivel y el equipo cae en la final de la Recopa de Europa ante el FC Barcelona de los Vítor Baia, Fernando Couto, Popescu, Figo, Guardiola o Ronaldo.

Estos hechos provocan su salida del conjunto 'Parisien'. No aparecen ofertas que lo convenzan, Real Madrid y Glasgow Rangers se interesan vagamente por el portero que finalmente firmaría con el West Ham United FC el 21 de diciembre de 1997. Sin saber porqué permanece sin jugar un partido oficial hasta el 2 de marzo de 1998, fecha en que debutó en la Premier League ante el Arsenal FC. A partir de ahí jugó 14 partidos defendiendo la portería de los 'Hammers', y aunque pasó más tiempo en el banquillo que en el terreno de juego cuajó buenas actuaciones, y tras su aventura inglesa volvió a la disciplina del PSG, a pesar de tener otras ofertas del Tottenham Hotspur y Galatasaray.

Lama vuelve a un Paris Saint-Germain en transición deportiva e institucional. En la temporada 1998-99 pasan tres técnicos por el banquillo 'Parisien' (Alain Giresse, Artur Jorge y Philippe Bergeroo) y el equipo termina en novena posición, solo 4 puntos por encima del descenso. En la siguiente temporada Lama recupera su mejor versión y junto con él todo el equipo comienza a funcionar consiguiendo el subcampeonato por detrás del AS Monaco y clasificándose para la Champions League. Además, Lama fue galardonado por la revista France Football con el trofeo 'Gardien d'or' al mejor portero francés.

François Pinault, propietario del Stade Rennais FC, contacta con el veterano portero para jugar a las órdenes de su ex compañero Paul Le Guen. Allí se encuentra con jugadores interesantes como Lucas Severino, Luis Fabiano, Julien Escudé o Anthony Réveillère pero son demasiado jóvenes y no tienen mucha experiencia. A pesar de realizar una gran temporada, el club tiene problemas internos y los dirigentes le comunican que no renovarán su contrato. Unas semanas antes del final de temporada, el Manchester United le hace una oferta para defender la portería de los 'Red Devils' durante los últimos 10 partidos. La sanción a Barthez por agredir a Ian Harte, futbolista del Leeds United le abría, nuevamente, las puertas de la Premier League, pero Lama rechazó la oferta al no tener asegurado poder jugar el 50% de los partidos en la siguiente temporada. Comenzó la temporada 2001-02 entrenando en las filas de la US Créteil, pero al no encontrar un equipo de su agrado decidió 'colgar las botas' el 31 de agosto de 2001.

Internacional por Francia, debutó con la selección 'bleu' el 17 de febrero de 1993 ante Israel en el Itztadion Ramat Gan de Tel Aviv. Jugó un total de 44 partidos. Fue el meta titular en la Eurocopa de Inglaterra'96 y se proclamó campeón del Mundo en Francia'98, aunque no jugó ni un solo minuto y fue suplente de Fabien Barthez. También se proclamó campeón de Europa en la Euro de 2000 disputada en Holanda y Bélgica, torneo en el que jugó solamente los 90 minutos ante Holanda en el Amsterdam Arena. También conquisto con el combinado galo la Kirin Cup de 1994 (prestigioso torneo organizado en Japón por la Corporación Kirin). Su último partido lo jugó el 2 de septiembre de 2000 frente a Inglaterra, fecha en la que además se despedían de la selección gala Laurent Blanc y Didier Deschamps.

Tras su retirada de los terrenos de juego, en 2006 tuvo su única experiencia en los banquillos como seleccionador de Kenia. Perdió en su estreno ante Eritrea en el partido de clasificación para la Copa de Africa de Ghana 2008 y decidió abandonar el puesto tras esta derrota. En 2003 fundó, junto a Patrick Vieira, Jimmy Adjovi-Boco y Saer Seck, la Fundación Diambars, proyecto vinculado a la UNESCO para unir el deporte y la educación, y que cuenta con una academia para la formación y promoción de jóvenes jugadores en Senegal. Se le puede ver jugar habitualmente con los veteranos del PSG y la selección gala y ha participado en numerosos partidos benéficos por todo el mundo.

16 mayo 2016

Maradona, la mano de Dios


Título Original: Maradona, la mano di Dio
Año: 2007
Duración: 113 min.
País: Italia
Director: Marco Risi
Guión: Leonardo Bechini, Manuel Ríos San Martín, Manuel Valdivia, César Vidal
Reparto: Marco Leonardi, Julieta Díaz, Emiliano Kazcka, Juan Leyrado, Abel Ayala, Eliana González, Fernando González Sousa, Lucas Escariz, Luis Machín, Luis Sabatini, María Gabriela Caruso, Melina López, Roly Serrano, Rafael Ferro, Pablo Razuk, Norma Aleandro, Alejandro Polledo, Giovanni Mauriello, Gabriela Cóceres, Salvio Simeoli, Pietro Taricone
Productora: Comedy Film Srl / Ombu Producciones
Género: Drama

Interesante película sobre Diego Armando Maradona, que deja de lado el mito y se centra, principalmente, en su vida fuera de los terrenos de juego. Una vida marcada por las drogas, las traiciones y las humillaciones.

El primer incidente grave que Maradona tuvo con su corazón en enero de 2000 en Punta del Este, es el punto de partida de esta cinta, en la que Marco Risi nos muestra el contraste entre la gloria deportiva y el naufragio personal de un hombre al que nadie preparó para ser un 'dios' idolatrado en el mundo entero. Rodada en flash-backs que oscilan entre su barrio de Villa Fiorito y su brillante y tumultuosa carrera futbolística en Argentinos Juniors, Boca Juniors, FC Barcelona y SSC Napoli entre otros clubes.

Risi nos trae detalles íntimos, quizás desconocidos por la mayoría, los inicios humildes, los momentos y las circunstancias que lo acercaron a su mujer, Claudia Villafañe (quien fue un apoyo constante en su vida desde que la conoció en la adolescencia), su entrañable relación con sus hijas y su familia, su inicio en la cocaína, sus contactos con la camorra italiana, su relación con Guillermo Coppola y su influencia para la caída del genio.

Independientemente de su calidad cinematográfica o verosimilitud (en Argentina fue catalogada de fotonovela demasiado complaciente y en Italia fue un fracaso en taquilla), es una cita ineludible para los amantes del futbol y del personaje en cuestión cuyo talento le llevó por un camino lleno de éxitos, pero también le reportó amargas derrotas y decepciones. Algunos de sus amigos más cercanos le traicionaron y su familia, deslumbrada por su éxito, fue incapaz de reconocer la adicción de Diego a las drogas. Cuando su carrera futbolística ya decaía, sufrió numerosas humillaciones públicas como ser humano y como padre. En ese momento quedó patente la soledad del ídolo caído.

07 mayo 2016

El trágico final de la Lazio de los 70

En la temporada 1973-74, un espectacular equipo de la Lazio que comenzaba a marcar época, se impuso en la Serie A a los hegemónicos equipos del norte que tradicionalmente se imponían en el calcio italiano. Aquel equipo capaz de 'robarle' el Scudetto a la Juve de Capello, Zoff, Gentile y Rossi; al Milan de Rivera y al Inter de Facchetti, Scala y Boninsegna, estaba entrenado por Tommaso Maestrelli, un genio tenaz y con grandes métodos de psicología capaz de lidiar con un vestuario que daba miedo a todo aquel que entraba por primera vez.

Aquel equipo fabuloso sobre el campo, contaba con dos 'pelotones de ejecución' separados de puertas para dentro, que cada día vivían una nueva batalla de manera literal para proteger su terreno. Aquella época 'biancazzurri' transcurrió como si de una película del salvaje oeste se tratase o si la representación de 'el Padrino' se diese cada día en las calles de Roma. Peleas, disparos, sangre... líderes totalmente fuera de control capaces de acogerse a códigos de honor infranqueables. Estos líderes absolutos del equipo, eran 'los capos' de sus respectivos grupos. Por un lado Giorgio Chinaglia, conocido como 'Long John' delantero centro y 'capocanonieri' aquella temporada, reconocido fascista y enamorado de las armas (en su bolsa de deportes acomodaba junto a sus botas una Magnum del calibre 44). El otro bando era dirigido por el lateral izquierdo Luigi 'Gigi' Martini, implacable defensa que no dudaba en llevar a la lona al contrario y de quien se dice que tenía especial predilección por disparar a las farolas o a las lámparas de los hoteles durante las concentraciones.

Los dos grupos pasaban la semana sin hablarse, sin cruzar el territorio enemigo, sin regalarse una mirada. Los entrenamientos eran cruentas batallas, con cualquier roce o discusión se liaba y no pocas veces acabaron, literalmente, a tiros. "En aquel equipo llevábamos pistola más o menos todos" recuerda el portero Felice Pulici. Los partidillos no tenían fin, ninguno de los dos bandos quería perder y mucho menos abandonar, por lo que casi siempre Maestrelli lo dejaba en tablas para que la vida continuara. Mención especial merecen las concentraciones de aquella Lazio. "Si alguien entraba en la habitación errónea corría el riesgo de verse con una botella rota bajo el cuello", cuenta el periodista y seguidor del Lazio Guy Chiappaventi. El centrocampista Vincenzo D'Amico llegó a explicar que "había dos equipos distintos, ni nos veíamos en los hoteles. Si un grupo ya había utilizado un secador de pelo por ejemplo, el otro no se atrevía ni a tocarlo".

Solamente sobre el césped ambos grupos dejaban a un lado sus odios y diferencias, por un bien común. Por ejemplo si el delantero Chinaglia recibía una dura entrada del equipo rival, la banda de Martini se lo hacía pagar bien caro al equipo contrario. Así se fue elaborando el Scudetto más sorprendente de toda la historia del Calcio. Los números del campeón no dejan lugar a dudas de que aquel equipo se consagró y logró ganar la batalla al resto. Solamente cinco derrotas (ganó 18 partidos de 30 y empató 7), se llevó el trofeo de máximo goleador por medio de Chinaglia y le sacó dos puntos a la Juventus.

La mayor parte de mérito de aquel Scudetto habría que atribuírsela al entrenador Maestrelli, que consiguió no solo mantener vivos a todos sus jugadores durante aquel año (se las veía y deseaba en cada concentración del equipo para confiscar el armamento con el que sus chicos llegaban a los entrenamientos y partidos: bates de béisbol, navajas, pistolas y otros enseres que sus muchachos coleccionaban), sino que les hizo campeones de la Serie A, siempre con sus métodos al más puro estilo 'Vito Corleone'. Don Tommaso era capaz de regalarle los oídos a Chinaglia, otorgándole el poder del vestuario para luego en privado decirle lo mismo a Martini y proclamar su desprecio por 'Long John'. Así era aquel míster, muy diferente a los que hoy se sientan en los banquillos.

Aquel equipo, inestable mentalmente y contundente sobre el terreno de juego, tuvo una corta vida, debido a un trágico hecho que cambió la historia de ambos bandos. El 18 de enero de 1977 Luciano Re Cecconi, apodado 'L'Angelo biondo' (el Ángel rubio), sensacional interior izquierdo y querido por las dos facciones del vestuario por su sentido del humor, se encontraba en su casa junto a su compañero Pietro Ghedin, además del perfumista Roman Fraticcioli. Éste les pidió dirigirse a la joyería de su amigo Bruno Tabocchini, ubicado en la zona de la Colina Fleming. Aunque se trataba de una zona tranquila, Tabocchini había sido asaltado varias veces en los últimos meses. Re Cecconi no lo sabía e intentó gastarle una broma al joyero haciéndose pasar por un ladrón, por lo que se tapó la cara, entró en el local, y le gritó: "esto es un atraco, arriba las manos", simulando tener un arma en su mano derecha. El joyero no reconoció al futbolista y no dudó en disparar su Walther 7,65 sobre el pecho del centrocampista 'biancocelesti', provocándole una herida que le causaría la muerte una hora más tarde mientras era atendido en una clínica de Roma.

Días después, los clanes de Chinaglia y Martini se unían por primera y última vez de forma pacífica para ofrecer una corona en memoria de su compañero muerto. Aquello supondría el fin del 'Grupo Salvaje'. Después de aquel año se iniciaría la diáspora de jugadores, dejando tan sólo el recuerdo de aquel Scudetto de 'los años de plomo'.

27 abril 2016

El incierto futuro de James Rodríguez

El de ayer ante el Manchester City ha sido un partido más en el que James Rodríguez ha vuelto a quedarse sin jugar un solo minuto. La ausencia es más notable si tenemos en cuenta que Cristiano no entró en la convocatoria por lesión, y que una molestia apartó a Benzema del encuentro en el descanso. 

Con éste, James tan solo suma 6 minutos en las tres últimas jornadas de la Liga de Campeones, cuando entró en el tramo final del partido de ida de los cuartos de final contra el Wolfsburgo, mientras que en Liga acumula 25 minutos en los últimos dos encuentros, repartidos entre el partido del Villarreal (12 minutos) y el del Rayo Vallecano (13). O dicho de otra forma, James suma 25 minutos de los últimos 180 en liga, y 6 de los últimos 270 en la competición continental.

Como es lógico, los rumores sobre su situación y su futuro se están disparando, y desde Colombia se apunta a que esta falta de protagonismo en los últimos partidos responde a un problema personal con el entrenador más que a un bajo rendimiento de la estrella de la selección 'cafetera'. Sin embargo, desde el otro lado del charco todo apunta a los continuos episodios de indisciplina del mediapunta cucuteño. Incluso algún directivo ha dejado caer que se están tapando los problemas del jugador para que no se devalúe más su posible traspaso.

Jorge Mendes, el representante de James Rodríguez, está cansado de recibir llamadas de José Ángel Sánchez (mano derecha de Florentino Pérez) quejándose de la indisciplina constante del jugador. Las quejas empezaron el 27 de febrero, un día después de que el Real Madrid fuera derrotado por el Atlético de Madrid en el Santiago Bernabéu. En el vestuario un desconsolado Zidane le pidió a sus jugadores que no bajaran la cabeza y respondieran con trabajo. La respuesta de James fue salir del estadio e irse a Gabana, una de las cinco discotecas que suele frecuentar en la capital.

No había sido la primera vez que James tenía problemas disciplinarios siendo jugador del Real Madrid. En febrero del 2015, dos días después de haber sido operado de un dedo en su pie derecho, se quedó hasta las tres de la madrugada en la ya famosa fiesta de cumpleaños de Ronaldo. Para colmo, las fotos y vídeos que, imprudentemente, publicó en las redes sociales su amigo Kevin Roldán, hicieron estallar el escándalo.

Comenzando la presente temporada, James, sumergido en varios compromisos publicitarios llegó cinco días tarde a los entrenamientos. El club le impuso la correspondiente multa y Rafa Benítez lo mandó al banquillo en el debut liguero contra el Sporting de Gijón. Una semana después, James se lesionaba en una amistoso ante Perú, quedando dos meses fuera de las convocatorias blancas.

El entorno del jugador celebró la llegada de Zidane al banquillo del Bernabéu después de la desastrosa campaña de Benítez. Creían que 'Zizou' iba a entender mejor al colombiano, pero la persecución por la M-40 a más de 200 km/h, la falta de compromiso en los entrenamientos, el desprecio por la táctica y las constantes salidas nocturnas, hicieron que el respaldo y la confianza que el francés quería brindarle, se transformara en desconfianza. 

Los antecedentes del jugador no lo ayudan. Ya en la temporada 2013-14 Claudio Ranieri, su técnico en el Mónaco, lo sentó durante la primera parte del campeonato liguero. Al ser cuestionado por esa decisión el italiano respondía diciendo que "es un gran jugador pero tiene problemas de mentalidad".

Mendes ha sido el primero en saber que al colombiano se le abrió expediente por su indisciplina, que en el vestuario ya no es tan querido, que sus declaraciones después del Colombia-Ecuador no fueron bien recibidas en la cúpula del club de Chamartín y que en agosto, cuando empiece la nueva temporada, algunos directivos no quieren que esté ya en Madrid.

El problema para jugador y agente está en el mercado. El representante luso ha puesto la marcha de James sobre la mesa, pero Florentino ha echado el freno, y mientras tanto Mendes 'ataca' con ofertas de algunos equipos dispuestos a doblarle la ficha al '10', pero advierte que nadie quiere pagar los 80 millones de su traspaso. Hoy día, una hipotética venta no pasaría de los 40 'kilos', cifras que matan a un Florentino que prefiere retener a James en el Real Madrid (en detrimento de Isco) que encarar una venta que, hoy por hoy, le sacaría los colores. Y es que el presidente no puede permitirse otro ridículo con una operación firmada de su puño y letra.

11 abril 2016

El Stade du Heysel

Nunca es agradable hablar de lugares por motivos trágicos, pero el próximo mes se cumplen 31 años de una de las tragedias que más ha marcado la historia reciente del fútbol y que tuvo consecuencias importantes a la hora de catalogar a los estadios. El 29 de mayo es el aniversario de la tragedia de Heysel, el estadio belga que tuvo el 'maldito' honor de albergar la final de la Copa de Europa de 1985 entre el Liverpool y la Juventus.

En 1926, el Estado belga cedió a la ciudad de Bruselas numerosos terrenos próximos al Castillo Real de Laeken, que pertenecían a la corona belga. El Ayuntamiento de Bruselas proyectó allí un nuevo complejo de exposiciones de altura internacional con el fin de reemplazar el antiguo parque del Cincuentenario. Con motivo de las celebraciones del Centenario de la Independencia de Bélgica en 1930, se construyó un estadio multiusos que inauguraba, el entonces Principe Leopoldo, el 23 de agosto de 1930 en la apertura de los Campeonatos Mundiales de Ciclismo en Pista. Originalmente fue bautizado como Stade du Centenaire (Jubelstadion en neerlandés) y el 14 de septiembre del mismo año se celebraba el primer partido de fútbol entre las selecciones de Bélgica y Holanda venciendo el cuadro local por cuatro goles a uno.

Durante la ocupación alemana cayeron tres bombas en el estadio, lanzadas desde los bombarderos norteamericanos, formando tres grandes cráteres en el césped, sin dañar el edificio ni las gradas. En 1946, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, se desmonta la pista de ciclismo y es renombrado como Stade du Heysel (Heizelstadion), por estar situado dentro de 'Le Plateau du Heysel', el parque ferial donde se desarrolló la Exposición Internacional de 1935. En estos años acogió numerosos partidos de la selección belga, además de ser sede de las finales de la Copa de Europa de 1958 (cuando se registró la mayor afluencia de público con 67.000 espectadores, que vieron como el Real Madrid de los Di Stéfano, Rial o Gento se imponía al Milan de Liedholm, Grillo y Schiaffino) y 1966, ganadas ambas por el conjunto 'blanco'. También acogió la final de la Recopa de Europa de 1964 que ganó el Sporting de Lisboa.

En 1971, se construyó una nueva grada techada enfrente de la principal y se instaló una pista sintética de atletismo (la primera de este tipo en Bélgica), permitiendo la organización de campeonatos internacionales de esta modalidad. Tres años más tarde se instalaba un nuevo sistema de iluminación. El Stade du Heysel fue elegido nuevamente como sede de la final de la Eurocopa de 1972 que enfrentó a las selecciones de Alemania y la Unión Soviética. También acogió la final de la Copa de Europa de 1974 y el partido de desempate en el que el Bayern de Múnich se impuso al Atlético de Madrid, y las finales de la Recopa de Europa en sus ediciones de 1976 y 1980; que ganaron el RSC Anderlecht y Valencia CF respectivamente.

En 1985 fue designado, nuevamente, para acoger la final de la Copa de Europa. Esa final venía marcada por varios motivos que hacían de esa final un caldo de cultivo para que naciera tanta violencia. Liverpool y Juventus venían de disputar la Supercopa de Europa de esa misma temporada en la que la Juve (campeona de la Recopa del 84) se llevó el título al ganar en la ida por 2-0 y los 'Reds' (campeones de la Copa de Europa) no encontraran fecha para la vuelta. Esta, aparentemente, inofensiva anécdota quedó marcada en el corazón de los aficionados ingleses que entendieron que este partido era la revancha que esperaban y en la que iba a quedar claro que el fútbol inglés era el dominante en aquel momento. Además, la final había sido interpretada por los medios de comunicación como un duelo por la supremacía del fútbol europeo. De las últimas ocho ediciones de la Copa de Europa, siete habían sido campeones ingleses (el propio Liverpool en 1977, 1978, 1981 y 1984; el Nottingham Forest en 1979 y 1980; y el Aston Villa en 1982) mientras que Italia era la actual campeona del mundo (1982) y en su alineación contaba con seis integrantes de la 'squadra azzurra' más el mejor jugador del mundo, Michel Platini, que había conquistado el año anterior la Eurocopa con Francia.

El fútbol italiano estaba experimentando un crecimiento gracias al Mundial del 82 y a la llegada a su liga de jugadores de la talla de Zico, Falcao, Platini, Maradona, Ramón Díaz o Boniek que elevaron bastante el nivel del Calcio. Mientras tanto en Inglaterra crecía, casi al mismo ritmo que los cracks en Italia, la presencia de vándalos en las gradas, normalmente con alguna cerveza de más que se juntaban los fines de semana para 'ver' el fútbol. Durante toda la mañana Bruselas había sido víctima de altercados provocados por los hooligans ingleses. Ya durante los días previos desaconsejaron utilizar el transporte público. Hubo destrozos en la mayoría de estaciones de metro, mujeres víctimas de vejaciones, peleas, destrozos en bares y vehículos o el robo de una joyería en la que aficionados del Liverpool entraron rompiendo la vitrina con una mesa.

La organización distribuyó veinticinco mil entradas por equipo, ubicándolos en lados opuestos del campo y reservó las otras diez mil restantes para compromisos y para público neutral. Pero de esas entradas sobrantes muchísimas llegaron a manos de seguidores de ambos equipos (sobre todo de los ingleses) que hicieron que el plan de la UEFA de tener a las hinchadas separadas se fuera al traste. La tragedia se desencadenó una hora antes del inicio del encuentro en la zona Z del estadio, que era una zona de pie situada en uno de los fondos junto a un corner. Esta zona estaba mayoritariamente ocupada por seguidores de la Juventus, pero se encontraba anexa a la zona X, donde había muchos aficionados del Liverpool, de los cuales estaban separados por una simple verja. Los hooligans del Liverpool tenían 'rodeados' a un importante sector de hinchas juventinos y empezaron a increparles, lanzar objetos y a provocar avalanchas hacia su zona. Por aquel entonces, por motivos de seguridad, las gradas estaban separadas del terreno de juego por medio de vallas metálicas fijas y esto produjo que cientos de espectadores fueran agolpados contra estas estructuras provocando aplastamientos. Además, gran parte de la afición italiana, viendo a sus paisanos en apuros, se armaron con lo que encontraron a mano, saltaron por las vallas y atravesaron el campo en una mezcla de prestar ayuda y atacar a los ingleses. Del mismo modo, la otra grada inglesa procedió a hacer lo mismo.

Las fuerzas de seguridad belga tomaron posiciones para evitar que la situación fuera a más, y formaron cordones de seguridad intentando separar las zonas del estadio tratando impedir que se continuara invadiendo el terreno de juego, pero al hacer esto convirtieron la zona afectada por la avalancha en una jaula de la que no se podía salir, y en la que cientos de personas seguían amasadas y aplastadas por la presión de la multitud. Algunos aficionados pudieron ser evacuados del terreno de juego por otros aficionados y por las fuerzas de seguridad, pero el número de efectivos sanitarios era insuficiente ante la situación creada, y muchos heridos tuvieron que recibir los primeros auxilios por parte de otros aficionados. Finalmente las ambulancias llegaron y pudieron entrar al mismo terreno de juego, empezando a evacuar así a cientos de heridos, pero ya no se pudo evitar la muerte de 39 aficionados (32 italianos, cuatro belgas, dos franceses y un británico) ni los cerca de 600 heridos. La mayoría de los fallecidos lo fueron por  asfixia y aplastamiento y muchos cadáveres fueron depositados en un espacio anexo al mismo terreno de juego, que al ser visible desde otras zonas del estadio, daba una imagen dantesca a los espectadores que permanecían en las gradas. Tampoco hubo suficientes efectivos para rescatar a los cadáveres o socorrer a los heridos, y hasta faltaron sábanas para cubrir los cuerpos de las víctimas y algunos fueron amortajados con la bandera 'blanquinegra' de su propio club.

Como la tragedia se produjo antes del comienzo del partido, la UEFA sopesó la suspensión del encuentro pero, sin tener en cuenta las víctimas, en una decisión surrealista, se decidió que se disputara el encuentro, a pesar de la negativa del pleno de jugadores y el cuerpo técnico de la 'squadra bianconera'. Según el jefe de Policía belga y el alcalde de Bruselas, se tomó aquella decisión "para evitar una guerra civil". La final se disputó con una hora y 25 minutos de retraso en un ambiente desolador. Esta tragedia causó un gran impacto mundial y tanto la FIFA como la UEFA tuvieron que trabajar duro para recuperar el prestigio de este deporte. Se eliminaron de todos los estadios las zonas sin asientos, se establecieron criterios para evaluar el riesgo de los partidos, se comenzaron a realizar cacheos, se instalaron cámaras de vídeo, se prohibió la venta de bebidas alcohólicas en el interior de los estadios, así como la introducción de todo tipo de elementos rígidos que pudieran ser utilizados como armas arrojadizas. Las sanciones al fútbol inglés tampoco faltaron. Al Liverpool se le prohibió participar en competiciones europeas durante diez años (aunque luego se rebajaría a seis), mientras que al resto de clubes ingleses les castigaron con cinco años.

En 1994 se produjo la demolición parcial del estadio, reduciendo su aforo a 40.000 espectadores. Posteriormente fue totalmente remodelado, transformándose en un nuevo y moderno estadio al que se bautizó como 'Stade Roi Bauduin' (Estadio Rey Balduino) en honor a Balduino I de Bélgica, monarca belga fallecido el 31 de julio de 1993. Tras 10 años sin acoger ningún gran evento deportivo, el nuevo estadio volvía a acoger la celebración de partidos de fútbol. El primero tras la tragedia de Heysel se jugó el 23 de agosto de 1995 (justo 65 años después de su inauguración) con la presencia de la familia real belga y enfrentó a la selección local y a Alemania. El 8 de mayo de 1996, el Stade Roi Bauduin volvía a acoger una final europea (la Recopa de Europa) que enfrentaba al Paris Saint-Germain y al Rapid de Viena, con victoria francesa por 1-0.

Pese a esta última remodelación, hecha con vistas a la Eurocopa de 2000, hoy día el estadio se ha quedado obsoleto y ya no se ajusta a las normas de la UEFA. Además, la ciudad de Bruselas ha sido seleccionada para albergar partidos de la Eurocopa 2020, por lo que es necesario un nuevo estadio y está previsto que sea demolido en 2018 y reemplazado por uno nuevo, que será construido en otro punto del parque Heysel, un estadio que acogería los encuentros de la selección nacional y también al mejor equipo de la capital, el RSC Anderlecht.

24 marzo 2016

Fekir, la nueva joya 'bleu'

Arriesgada fue la apuesta de Jean-Michel Aulas cuando decidió, ya hace varias temporadas, apostar por la cantera para poder construir el nuevo Stade des Lumières, inaugurado recientemente. Los problemas económicos hicieron que los grandes jugadores del Olympique Lyonnais salieran del equipo. Sin embargo, tras un gran trabajo de cantera y captación de jóvenes, parece que en Lyon comienzan a recoger los frutos de su trabajo. Fekir es la nueva perla de 'Les Lions', uno de los grandes equipos de Francia, venido a menos en la nueva década del siglo XXI.

Nabil Fekir nació el 18 de julio de 1993 en Décines, a las afueras de Lyon (Francia). De origen argelino, comenzó su carrera en los modestos AC Villeurbanne, FC Vaulx-en-Velin y SC Caluire, tras los cuales pasó dos años (2005-2007) en la academia del Olympique Lyonnais. Pero tras una larga lesión quedó relegado al banquillo, buscó minutos en el FC Vaulx-en-Velin y AS Saint-Priest, hasta que los técnicos formativos de 'Les Gones' decidieron incorporarle definitivamente en el inicio de la temporada 2011-12.

Después de dos temporadas preparando su salto al primer equipo, Rémi Garde le ofreció la oportunidad de consolidarse en una campaña complicada para el Lyon. Después de haber ido convocado frente al Grasshoppers suizo, debutó en Anoeta el 28 de agosto de 2013 ante la Real Sociedad, en el partido de vuelta de la previa de la Champions League, competición de la que fueron eliminados ese día por el conjunto vasco. Relegados a la Europa League (donde cayeron en los cuartos de final ante la Juventus) tuvieron un inicio de campaña dubitativo en la liga. Fekir juega 17 partidos: 4 en la Europa League, 2 en la Coupe de la Ligue y 11 en la Ligue 1, torneo donde comienzan ganando los dos primeros partidos, pero luego entran en una mala racha y terminan quintos por detrás de Paris Saint-Germain FC, AS Monaco FC, Lille OSC y AS Saint-Étienne. 

La pasada temporada fue la campaña de su eclosión. La llegada de Hubert Fournier al banquillo de Gerland fue un verdadero impulso en la carrera de Fekir. El técnico galo edificó un ataque temible con Lacazette y Fekir como puntales para intentar 'discutir' el reinado del Paris Saint-Germain. Los 13 goles y 9 asistencias que acumuló Fekir en el campeonato doméstico le valieron para ser nombrado como mejor jugador joven de la Ligue 1, además de aupar a su equipo a la segunda posición de la tabla, solo por detrás de 'Les Parisiens'. En la segunda parte del torneo, el Olympique de Lyon llegó a ser líder, pero finalmente se vino abajo en las últimas jornadas y tuvo que conformarse con el subcampeonato.

Fekir es un jugador polivalente que puede actuar como extremo por ambas bandas y como segundo delantero aunque su ubicación predilecta es cerca del flanco diestro, entre el lateral zurdo y el central de ese perfil. Se trata de un futbolista capaz de marcar las diferencias, aprovecha su velocidad y depurada conducción de esférico, con el balón siempre pegado al pie para quebradero de cabeza de los defensas, que se debaten entre anticiparle con el riesgo de perder la posición o esperar a ser encarados con un alto porcentaje de quedar retratados. Sabe utilizar su bajo centro de gravedad para aguantar la posesión y sacar faltas a sus marcadores con una facilidad casi insultante. Elude el contacto físico, atrae rivales y los supera buscando el uno contra uno, faceta en la que se muestra tremendamente eficaz. Algo falto de velocidad para los desmarques de ruptura, es inteligente para interpretar los movimientos y tiene sentido del timming para sorprender desde segunda línea. Excelso lanzador a balón parado, demuestra que su tacto en los controles es extensible a los golpeos, combinando sutileza tanto en el disparo en carrera como en los pases desde el lateral de la banda. En su contra está el que es demasiado impetuoso y quiere hacer demasiadas cosas a la vez.

Internacional con Francia, jugó un único partido con la sub-21 en 2014, tras el cual recibió la llamada de Christian Gourcuff (seleccionador argelino y padre de su compañero de quipo Yoann). Argelia suspiraba por juntar sobre el verde a Brahimi, Feghouli, Slimani y Fekir, e incluso el jugador confesó a un programa de televisión "me siento muy orgulloso de ser argelino". Pero poco después entró en escena Didier Deschamps, el técnico de 'les bleus' y Nabil Fekir, a sus 21 años, decidió vestir la camiseta 'bleu' de Francia y soñar con la Eurocopa de 2016. Debutó el 26 de marzo de 2015 contra Brasil en el Stade de Francia, reemplazando a Antoine Griezmann a 16 minutos del final.

Esta temporada había comenzado a un ritmo espectacular. Cuatro goles y una asistencia en cuatro jornadas de la Ligue 1. Pero el 4 de agosto de 2015 sufrió una rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha en el transcurso del partido amistoso ante Portugal, disputado en el estadio José Alvalade de Lisboa. Ahora, Fekir afronta su recuperación con la esperanza de poder disputar el último tercio de temporada con 'Les Gones' y de esta manera, llegar rodado a la Eurocopa de naciones que se celebrará en su país el próximo verano.

A pesar de la lesión, su brillante trayectoria ha despertado el interés de varios conjuntos de la Premier League con el Arsenal de Arsène Wenger a la cabeza. El jugador ha manifestado su intención de permanecer en el conjunto del Ródano. "Con todos los grandes jugadores que tiene el Arsenal sería difícil para mí tener una plaza en el equipo. Nunca sabes lo que puede suceder, pero no quiero abandonar Lyon demasiado temprano y terminar sentado en el banquillo. No soy feliz si no tengo partidos". El contrato de Fekir con el Olympique Lyonnais se extiende hasta 2019. Aunque su futuro inmediato no parece estar marcado por un traspaso, Jean Michel Aulas, presidente de la entidad gala y experto en hacer caja con sus grandes figuras, ya se frota las manos ante otra posible gran venta.