14 junio 2018

DE GUANTE BLANCO: Yashin

Los números de este gigante dejarían en ridículo a cualquier portero moderno, pero fue su capacidad para innovar bajo palos lo que le convirtió en un personaje fundamental en la historia del fútbol. Considerado el mejor portero en la historia del fútbol, la 'Araña Negra' cambió por completo y para siempre lo que significaba ser portero. Es el único guardameta que ha ganado un Balón de Oro y fue uno de los primeros en utilizar guantes. Jugó toda su carrera en el Dynamo de Moscú y es una leyenda en Rusia.

Lev Ivánovich Yashin nació el 22 de octubre de 1929 en Moscú (actual Rusia y antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas). Cuando el pequeño Lev tenía 7 años apareció en las pantallas la película 'El portero', basada en la obra 'El portero de la república' del escritor soviético Lev Kassil y que muy pronto se convirtió en una de las producciones más ejemplares para los niños. Comenzó siendo portero de hockey sobre hielo en el equipo de la fábrica de herramientas en la que trabajaba desde los 12 años, forzado por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. A los 17 años su salud se resintió y fue enviado a trabajar en una fábrica militar como mecánico de aviones. Allí tuvo que reemplazar al portero del equipo de fútbol de la fábrica, dando sus primeros pasos en este deporte. 

Fue Arkadiy Chernyshov, entrenador del FK Dynamo Moskva, quien lo invita a formar parte del equipo juvenil y solo dos años después, en 1949 fue ascendido al primer equipo del Dynamo, equipo asociado a la policía y al Ministerio de seguridad soviéticos, en el que desarrolló toda su carrera. Sus comienzos fueron bastante duros. En sus primeros partidos tuvo varios fallos graves y fue relegado al banquillo hasta 1953, cuando le dieron una oportunidad en un partido que su equipo iban ganando 4-1. Tras su entrada, el marcador rápidamente se convirtió en un empate a 4 tantos. Pero para suerte de Lev, en los últimos minutos los del Dynamo lograron marcar el quinto gol. Tras la decepción Yashin se fue a jugar al hockey sobre hielo con el Dynamo e incluso llegó a conquistar la Copa de la URSS. 

Ya a mediados de los años 50 se convirtió en el mejor portero de la Unión Soviética. Tal nivel de juego lo adquirió gracias a los duros entrenamientos que tenía con Alexei Jomich, el portero que le tuvo en el banquillo durante cuatro años. Yashin cambió los cánones del portero tradicional. Alto (189 cm) y de gran envergadura, destacó por blocar el balón en lugar de despejarlo, salía de su línea para retar a los delanteros en los mano a mano, fue uno de los primeros en sacar el balón con el brazo y no pateándolo, además de organizar desde el fondo a su defensa. Llegaba a todas partes y solía estudiar a sus rivales. Todas estas cualidades lo convirtieron sin duda en un portero prácticamente imbatible, y que recibió el elogio de fanáticos de todo el mundo como figura a imitar. Fue un innovador del puesto para ese entonces. Fue el primer portero 'moderno' y el primero en utilizar guantes de forma oficial.

Por su particular vestimenta negra se ganó el apodo de 'la Araña Negra'. Esta ropa la utilizaba para pasar inadvertido al ser el color que más engaña al ojo humano. Yashin ganó 5 Ligas soviéticas (1954, 1955, 1957, 1959 y 1963) y 3 Copas de la URSS (1953, 1967 y 1970). Estuvo en activo 22 años, retirándose a los 42. En los 326 partidos que jugó con el Dynamo, Yashin dejó su portería a cero en 270, además de detener 150 penaltis en toda su carrera. Unas cifras inigualables, alcanzadas además cuando las delanteras dominaban el fútbol sobre las defensas. Ese balance lo hizo convertirse en 1963 en el único portero de la historia en ser reconocido con el Balón de Oro. Además, entre las distinciones individuales de Yashin se destacan: la Orden Olímpica por el COI, mejor portero del Siglo XX por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol, mejor portero del siglo XX por la FIFA e incluido en el equipo ideal de la FIFA de la historia de los Mundiales, entre otros. Toda una leyenda el inteligente futbolista que vestía siempre de oscuro para no darle referencia a los delanteros. Además, desde 1994 el trofeo 'Lev Yashin' designa al mejor portero de cada Mundial.

Internacional por la Unión Soviética, conquistó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 al derrotar en la final a Yugoslavia. Vasily Sokolov lo hizo debutar con la selección absoluta el 8 de septiembre de 1954 frente a Suecia en un partido amistoso disputado en el Dynamo Stadium, en el que el combinado soviético endosó 7 tantos a la selección de Rudolf Kock. Yashin jugó los Mundiales de Suecia'58 (donde fueron eliminados en los cuartos de final al caer ante Suecia), Chile'62 (donde cayeron en los cuartos de final contra el equipo local), Inglaterra'66 (donde su actuación terminó siendo crucial para el cuarto puesto logrado por los soviéticos tras caer en semifinales frente a la Alemania Occidental y en el llamado partido de consolación ante Portugal) y México'70 (donde fueron eliminados en los cuartos de final al caer en la prórroga ante Uruguay). Ganó la primera Copa Europea de Naciones (Eurocopa) en 1960 al vencer en la final a Yugoslavia. Además jugó las ediciones de España'64 (quedaron en segundo lugar al perder la final frente a España) e Italia'68 (donde quedaron en cuarto lugar por detrás de Italia, Yugoslavia e Inglaterra). Yashin jugó un total de 78 partidos internacionales con la URSS, en los que sólo recibió 70 goles.

Su partido de despedida se disputó el 27 de mayo de 1971, entre un combinado de jugadores del Dynamo y un equipo del 'Resto del Mundo', donde destacaban figuras como el portugués Eusébio, el inglés Bobby Charlton y el alemán Gerhard Müller, quien a pesar de sus constantes intentos de marcar a Yashin, nunca pudo anotar. Al final del partido Yashin se quitó los guantes y se los entregó al arquero de la selección uruguaya y del Peñarol de Montevideo, Ladislao Mazurkiewicz (considerado el mejor arquero del continente americano), a quien Yashin le dijo: "Tú serás mi sucesor". Luego se dirigió a las abarrotadas tribunas del estadio Luzhnikí y solo pudo decir "Gracias, público". Yashin colgó los guantes como un héroe nacional.

Tras su retirada alcanzó el grado de coronel en el ejercito soviético y fue condecorado con las Órdenes Bandera Roja y Lenin. Fue nombrado miembro del Comité de Estado del Deporte de la URSS, y obtuvo el diploma de la escuela superior del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). También fue entrenador de equipos juveniles y profesor de Educación Física. Yashin falleció el 20 de marzo de 1990, a los 60 años, tras una intervención quirúrgica a causa de un cáncer de estómago. Su recuerdo no se perdería nunca en Rusia donde, a pesar de los cambios políticos vividos por la caída del comunismo, siempre sería un punto de unión deportiva. Así, las autoridades de Moscú decidieron levantar una estatua al legendario meta ruso en el paseo de la fama del estadio Luzhnikí, por considerarle uno de los mejores de todos los tiempos. Yashin nunca se consideró el mejor, título que dedicó al yugoslavo Vladimir Beara, pero su figura va más allá del terreno de juego, hasta el punto que todavía permanece vigente casi tres décadas después de su muerte.

13 junio 2018

Mal empezamos...

Luis Rubiales ha decidido cargarse a Lopetegui a dos días de que España debute en el Mundial de Rusia. El anuncio del Real Madrid de que el ya ex seleccionador es el elegido para sustituir a Zidane tras el Mundial, no ha sentado nada bien en el seno de la RFEF. Es cierto que el seleccionador perdió todo el crédito cuando dijo en rueda de prensa que en Rusia solo se hablaba del Mundial mientras Jorge Mendes (su representante) negociaba por detrás con el club 'blanco'. A los técnicos se les tiene por líderes y el último ejemplo que debieran dar es el de anteponer su 'yoísmo' al grupo. Se puede entender que a sus 51 años, a Lopetegui le vaya más el trabajo del día a día de un club, máxime cuando se trata del Real Madrid. Pero es reprochable que lo haga cuando está inmerso en un reto extraordinario como es la fase final de un Mundial.

Pero, desde luego, la reacción de Rubiales ha dado la espalda al interés nacional y la Federación ha ofrecido una respuesta totalmente desmedida, visceral e irreflexiva. Rubiales, envuelto en rabia, cargó el arma, apuntó a Lopetegui y acabó disparándose en el pie. A poco más de 48 horas del debut frente a Portugal destituyó al seleccionador sin tener sustituto y en contra de la opinión de la gran mayoría de los jugadores, en cuyas piernas está el futuro de España en el campeonato. Han llamado a Fernando Hierro, de urgencia, con prisas, obligado utilizar a 23 jugadores que él no eligió y sin tiempo para preparar nada.

Es cierto que el fichaje del técnico vasco por el Real Madrid levantara muchas suspicacias en el día de ayer. Ahora se miraría con lupa a quién alinea y a quién no, habría sospechas de que toma decisiones que afectan al funcionamiento del equipo pensando en su carrera después del Mundial y es imposible evitar preguntarse dónde ha tenido Lopetegui la cabeza estos días de preparación. Todo bajo sospecha. Pero es que, despedir al entrenador que ha preparado este Mundial y sigue contando con la confianza absoluta de los jugadores, es poner por delante una supuesta dignidad mal entendida que la responsabilidad real que tiene Rubiales como presidente de la RFEF. Hoy, España es una selección más débil que ayer y eso es lo único que debería preocupar a presidente y Federación. Pero no, Rubiales sólo quería quedar por encima y lo único que ha logrado es un ridículo de proporciones bíblicas si nos atenemos a los titulares de la prensa internacional, donde 'alucinan' con el cese del seleccionador español.

Florentino Pérez y José Ángel Sánchez han actuado mal. Esa forma de ir por la vida, avasallando cualquier consideración que no sea el propio interés me resulta profundamente desagradable. Ni al club ni al entrenador les ha preocupado lo más mínimo lo desestabilizador del 'bombazo' lanzado ayer sobre el cuartel de la selección en Krasnodar. Probablemente se han saltado todos los protocolos y los principios éticos mínimos exigibles, pero hubiera sido más llevadera la situación si Rubiales hubiese mantenido al técnico vasco, le hubiera dado apariencia de normalidad a una situación que no lo era y hubiese actuado tras el torneo. Y es que ahora mismo nadie como Lopetegui conoce a los futbolistas y el plan de entrenamientos, etc... Pero el enfado nubló la vista y la lucidez a Rubiales. Y la responsabilidad de un posible fracaso en el Mundial, que hubiese caído clamorosamente sobre los hombros de Julen, tendrá que compartirla ahora el presidente de la RFEF, cuyo mandato comienza con una crisis insólita.

Y ahora el 'marrón' le cae a Hierro, quien sin bagaje como entrenador (fue segundo de Ancelotti en la temporada 2014-15 y entrenador del Real Oviedo en la 2016-17), se pone al mando de la selección española. Un ex futbolista de carácter que se ha puesto al lado de Rubiales y con ascendencia sobre Sergio Ramos. El mal ya está hecho y el 'ruido' acompañará a la selección durante toda su estancia en Rusia. Acabe esto como acabe, ha empezado muy mal.

La camiseta 'non grata' de Chile

Después de 16 años de ausencia, en los que incluso sufrieron una severa sanción, en 1998 la selección chilena volvía a participar en una cita mundialista y lo hacía de forma aceptable, llegando hasta los octavos de final. Lo que no era aceptable, según los máximos rectores del fútbol internacional, era su camiseta, un modelo que tuvo que ser rediseñado para el Mundial de 1998.

A comienzos de los noventa, la firma Reebok, históricamente relacionada con el calzado deportivo, puso un pie en el mundo del fútbol para tratar de competir en un mercado difícil que por entonces dominaba Adidas y en el que también luchaban Umbro y Puma, entre otras. Fue así como la marca de origen inglés se convirtió en el proveedor de equipamientos deportivos de algunas selecciones de segunda o tercera fila, como Rusia o Ecuador. Y a todos les suministró una equipación no demasiado rebuscada, cuya única intención era mostrar, bien grande, el logo de la compañía.

Así, en 1993, los equipos que vestían Reebok eran fácilmente reconocibles gracias a un diseño que, con el tiempo, se convertiría en un clásico. Pero la FIFA puso el grito en el cielo porque el reglamento, en su artículo VII, prohibía exhibir un logotipo de semejantes dimensiones en la camiseta de un seleccionado nacional. Rusia, por ejemplo, fue advertida y ese mismo año tuvo que presentar un modelo alternativo, que fue usado durante parte de la clasificación para el Mundial de USA'94, donde vistió aquella camiseta con la que Oleg Salenko le hizo 5 goles a Camerún. Ecuador, que ya vistió ese modelo en la Copa América de 1993, siguió manteniéndolo, al no estar clasificado para el Mundial. Su caso no era relevante para los intereses de João Havelange, e incluso 'La Tricolor' ganó la Korea Cup en 1995 con esa misma equipación.

Lo curioso es que, tres años después de la aparición del polémico diseño, a mediados de 1996, Reebok volvió a la carga con su nueva incorporación: la selección chilena de fútbol. Aunque en un primer momento se confeccionó una sencilla camiseta (sin demasiadas filigranas) para el Preolímpico sub-23 de ese año, jugado en Mar del Plata, y para los amistosos de la selección absoluta durante la primera parte de la temporada, poco después retornaron a los inicios y  surtieron a 'La Roja' con el modelo 'anti-FIFA'. Un modelo que introducía el color azul en los ribetes de las mangas y en el cuello, que tradicionalmente habían sido blancos.

Las ventas se dispararon y la camiseta en cuestión terminó haciendo historia en las eliminatorias de clasificación para Francia'98, en donde la dupla atacante formada por Marcelo Salas e Iván Zamorano marcaron la diferencia, clasificando al equipo de Nelson Acosta. Pero en 1997, tras jugar la Copa América de Bolivia, cuando el Mundial estaba en el horizonte, la gran publicidad de Reebok se empezaba a transformar en un grave problema, por eso la marca se vio obligada a cambiar el mítico diseño, sacándole los dos bastones blancos del margen izquierdo. Con ese diseño, levemente alterado para el Mundial de Francia'98 (también se modificó el escudo y se agrandaron exageradamente los números), Chile llegó hasta los octavos de final, donde finalmente cayeron ante la selección brasileña, aunque a esas alturas poco importaba... Reebok siguió patrocinando a 'La Roja' hasta 2001, cumpliendo así el objetivo de 'jugar' con el mismo modelo durante casi una década.

21 mayo 2018

Bailey, una zurda con alma de Reggae

Con apenas 20 años, nuestro protagonista de hoy, es una de las sensaciones de la temporada en la Bundesliga. La temporada pasada despuntó en la Jupiler Pro League belga y en la Europa League y esta temporada se ha convertido en un hombre importante en el actual Bayer Leverkusen. Jugador rapidísimo, Leon Bailey es el jugador de moda del fútbol alemán y se ha colado en la agenda de los grandes clubes europeos.

Leon Patrick Bailey Butler nació el 9 de agosto de 1997 en Cassava Piece, barrio del área urbana de Kingston (Jamaica). Comenzó a jugar en la Phoenix All-Star Academy, la escuela que regentaba su padre adoptivo, Craig Butler. El propio Butler le trajo a Europa a probar junto a su hijo Kyle. Estuvieron a prueba en Austria, Alemania y Holanda antes de un primer fichaje infructuoso (en el cual la FIFA no validó el mismo y provocó que Bailey estuviera en situación irregular durante meses en Bélgica) con el Genk. El cuadro belga trató de contratar a su padre para que la FIFA validara el acuerdo, pero no fue posible. Sin una resolución aparente, Bailey comenzó a ir de un lado para otro. Después de probar con el 1. FSV Mainz 05, pasó por las canteras del USK Anif austriaco (hoy FC Liefering, conjunto dependiente del Red Bull Salzburg) y el AS Trenčín eslovaco antes de formalizar, esta vez sí, su acuerdo con el Genk en 2015, una vez cumplidos los 18 años.

Ya con la mayoría de edad, Bailey fichó por el KRC Genk. Debutó en la Jupiler Pro League el 21 de agosto de 2015 frente al Sint-Truidense VV al reemplazar a Siebe Schrijvers en el minuto 62 de partido. Peter Maes le fue dando minutos poco a poco hasta hacerse un hueco en el once titular, marcando su primer gol como profesional el 21 de noviembre al OH Leuven. Al finalizar la temporada, sus extraordinarios números (marcó 7 goles en 42 partidos) le llevaron a ser designado como 'Jugador Joven del Año' en la 2015-16. Pero cuando realmente se da a conocer en Europa es un año después, en la temporada 2016-17 se sale en la Europa League y comienza a llamar la atención de varios clubes importantes. Anotó 7 goles en el torneo (además de otros 2 en 19 partidos de liga), siendo clave en la clasificación como primeros en la fase de grupos por delante de Athletic Club, SK Rapid Wien o US Sassuolo, por lo que fue fichado, por el TSV Bayer 04 Leverkusen en el último día del mercado invernal, adelantándose a otros grandes clubes (entre ellos el AFC Ajax, siempre prolífico en la captación de jóvenes talentos, que estaba como loco por hacerse con sus servicios).

Bailey llegaba a la Bundesliga con la sensación de ser una pieza importante en el 'equipo de la Aspirina' desde el primer día, pero no fue así. En esa media temporada con el Bayer Leverkusen tan sólo participó en 10 partidos (8 en la Bundesliga y 2 en la Champions League) pese a costar 20 millones de euros. Esta temporada todo ha cambiado y desde el inicio se ha convertido en una pieza fundamental en el esquema de Heiko Herrlich. El jamaicano, con el dorsal nueve a la espalda, actúa por la banda izquierda y forma una peligrosa delantera junto a Kevin Volland y Julian Brandt. Al finalizar la temporada, destacan sus extraordinarios números en la Bundesliga, con 9 goles y 6 asistencias en 30 partidos (por lo que ha sido elegido segundo mejor jugador de la liga alemana, solo por detrás de Robert Lewandowski), a los que hay que sumar otros 3 tantos en 4 partidos de la DFB-Pokal.

Bailey es un extremo zurdo de gran calidad que puede desenvolverse como carrilero en el perfil izquierdo, mediocampista, mediapunta o extremo derecho. Su velocidad le define como un jugador letal, capaz de desequilibrar por la banda izquierda y hacer que las defensas hagan agua cada vez que hace un desborde. Físicamente es un jugador fuerte y con potencia (181 cm y 75 kg), y es de esos jugadores capaces de levantar al espectador de sus asientos ya que posee cantidad de recursos además de su velocidad (tiene una arrancada verdaderamente destacable y mucha velocidad punta, fruto no sólo de su gran fuerza, sino de una llamativa frecuencia de zancada). Maneja ambas piernas y es realmente habilidoso. Tiene sentido del pase y gol. Es listo e intuitivo y su juego se basa en su poder de resolución donde destaca la facilidad con la que resuelve el cara a cara contra los porteros rivales. Su jugada característica se basa principalmente en su gran zurda. Jugando cada día mas libre, tiene más posibilidades de perfilarse al área, soltando misiles dignos de jugadores del más alto nivel. Está claro que no es perfecto, pero aun es joven. A sus casi veintiún años, ha conseguido destronar a jugadores como Stefan Kießling o karim Bellarabi dentro del propio Bayer, convirtiéndose en el timón del equipo de Heiko Herrlich. Tiene mucha carrera por delante, lo que le va a dar grandes oportunidades de mejorar, pues sus prestaciones futbolísticas son envidiables.

Bailey ha sido internacional por la selección jamaicana sub-23 en una ocasión, fue en un amistoso disputado el 8 de marzo de 2015 frente a las Islas Caimán (marcando un golazo de falta en su debut). La Federación Jamaicana de Fútbol ha puesto en marcha la campaña para convencer a Bailey de que juegue con su país natal pero hasta el momento ha rechazado jugar con los 'Reggae Boyz' al considerar que no tienen el nivel suficiente para poder competir internacionalmente, y el entorno del jugador ha dejado abierta la puerta a representar a otras selecciones. Si su futuro pasara por la Premier League podría acabar jugando con los 'Pross' debido a que sus dos abuelos poseen el pasaporte inglés, esto haría que se repitiera la misma historia que muchos años atrás sucedió con John Barnes y recientemente con Raheem Sterling. De hecho los tres han nacido en Kingston, veremos si Bailey sigue sus mismos pasos.

El futuro del atacante caribeño parece estar lejos del BayArena de cara a la temporada que viene. Tanto Real Madrid como Bayern de Múnich siguen sus pasos muy de cerca. Además, en Inglaterra tampoco ha pasado desapercibido el buen hacer del jugador y, aunque Arsenal, Chelsea, Liverpool y los dos conjuntos de Manchester son algunos de los nombres de los clubes de la Premier League que están interesados, solo el conjunto bávaro habría presentado una oferta en firme de unos 60 millones de euros, cifra lejana a los 100 que quiere ingresar la directiva del Bayer.

10 abril 2018

Un largo adiós para el 'Cholo'

La salida de Fernando Torres del club 'colchonero' era la crónica de una muerte anunciada... siempre y cuando Simeone siga sentándose en el banquillo del Atlético, cosa que no parece vaya a cambiar de cara a la próxima campaña. El técnico argentino ya había anunciado que no iba a mover un dedo para facilitar la continuidad del delantero de Fuenlabrada, quien se ha anticipado a los acontecimientos (y a todos) y su determinación ha cogido al aficionado rojiblanco con el pie cambiado.

No es extraña su decisión de abandonar el club al finalizar la temporada ya que a nivel deportivo ha ido perdiendo protagonismo desde que regresó al Atleti. Sus dos goles en el Bernabéu en los octavos de final de la Copa del Rey 2014-15, fueron, de cara al aficionado, su máxima expresión, pero no casó bien con el técnico, que le fue relegando paulatinamente al ostracismo. La relación con el 'Cholo' se ha ido deteriorando y como testigo siempre ha estado una afición que ha querido por igual a entrenador y jugador. En esa lucha de egos el delantero sale ganando, ya que se ha comportado con una elegancia exquisita y siempre ha puesto, por encima de cualquier otra circunstancia, el amor al club y a unos colores.

Lo que si podría ser peligroso tanto para el equipo como para el propio Simeone es una posible división de la afición, algo que se verá en los próximos partidos en el Metropolitano. Pienso que hubiera sido bonito que un jugador que es un ídolo y un icono en un club como el Atlético de Madrid, hubiera tenido el broche de oro a una bonita carrera como jugador retirándose en el club de su vida. Por su parte, el club ya ha adelantado que en la última jornada de Liga ante el Eibar se hará un homenaje al jugador.

Sinceramente no creo que el no jugar ni un minuto en el derbi haya podido influir en su postura. No ha sido un 'calentón', seguramente el vaso ya había rebosado antes del choque liguero en el Bernabéu. Cierto que le hubiera gustado jugar (como mínimo) esos 10-15 minutos que le estaba dando Simeone, pero esta vez el argentino prefirió a Kevin Gameiro por delante del punta madrileño. Si jugó los últimos 20 minutos ante el Deportivo de La Coruña, pero frente al Sporting de Portugal, en la ida de los cuartos de final de la Europa League, no saltó al césped. Y es que, como ya ha demostrado en más de una ocasión, Simeone prefiere a Correa y Gameiro antes que a Torres.

Y es que como es lógico la edad no perdona, aunque su nivel físico siga siendo bueno. Torres se cuida mucho, va al gimnasio, hace boxeo y está estilizado. Pero Fernando quiere más, el delantero está convencido de ser merecedor de más minutos sobre el terreno de juego, especialmente en las dos últimas campañas. Y, por su parte, el técnico podrá argumentar que siempre pone a los que cree mejores para cada partido. De hecho, en la final de Milán ante el Real Madrid el 'Niño' fue titular. Sin embargo, nunca ha gozado de la total confianza del 'Cholo', que pensará que le dio partidos y oportunidades suficientes para demostrar su categoría, para demostrar que está capacitado para rendir en un equipo que aspira, en teoría, a estar entre los mejores y luchar por los títulos, aunque la realidad refleje que el Atlético de Madrid lleva desde agosto de 2014 (Supercopa de España) sin ganar nada.

¿Y dónde jugará Torres a partir del curso que viene? Esa es la pregunta del millón en estos momentos. A día de hoy el delantero no ha decidido su futuro, pero podrá elegir. La Superliga china o la MLS de Estados Unidos son los destinos que se avistan con más posibilidades, pero no serán los únicos. En México ya tuvo un equipo interesado en sus servicios, y desde Europa también llamarán a su puerta (Turquía, Portugal...). Es cierto que ya ha cumplido 34 años, pero él quiere seguir compitiendo, porque se ve en perfectas condiciones para hacerlo. En cualquier caso, el deseo de Torres es centrarse en el Atlético en este mes y medio que le queda de competición con el conjunto rojiblanco y, una vez acabe la temporada, pensar detenidamente con los suyos dónde se marchará.

26 febrero 2018

DORSALES MÍTICOS: 10 Bergkamp

El fútbol holandés ha dado a lo largo de la historia jugadores de un talento descomunal. Son muchos los ejemplos de 'tulipanes' que han brillado con su juego por todo el planeta. Nuestro protagonista de hoy se crió con el 'fútbol total', cayó con las férreas defensas italianas y se levantó como el héroe que cambió la historia del Arsenal. Bergkamp, el jugador que no quería volar, es uno de los jugadores más talentosos que el fútbol holandés ha tenido pero esta fobia hizo que se perdiera no pocos partidos internacionales, tanto a nivel de clubes como de selecciones. La calidad que tenía en el pase, el control y la definición hacían de él un jugador de muchos quilates que lo llevaron a ser reconocido como uno de los grandes jugadores a nivel mundial, y es que no todo el mundo tiene una estatua para rendirle homenaje. Bergkamp la tiene enfrente del Emirates Stadium.

Dennis Nicolaas Maria Bergkamp nació el 10 de mayo de 1969 en Ámsterdam (Países Bajos). Su padre, electricista y aficionado al fútbol inglés, le llamó Dennis en honor al escocés Denis Law, mítico jugador del United que formó la 'Holy Trinity' junto a Bobby Charlton y George Best. Sin embargo, para cumplir con las leyes locales, le tuvo que agregar una 'n' extra al nombre. Dio sus primeros pasos en un campo de fútbol con apenas 6 años en las filas del Wilskracht SNL (actual GeuzenMiddenmeer), equipo de la escuela católica Sint-Nicolaaslyceum donde el pequeño Dennis estudiaba, y en el que permaneció hasta 1981 cuando, con once años de edad, ingresó en la escuela del AFC Ajax. Pronto se distinguió como tímido y reservado lejos del césped, pero tremendamente atrevido y descarado cuando se calzaba las botas, y así fue escalando por las divisiones inferiores del conjunto 'ajacied'.

En 1986, con diecisiete años, Johan Cruyff lo asciende al primer equipo, y lo hace debutar en la Eredivisie el 14 de diciembre de ese mismo año ante el Roda JC en el Stadion De Meer, al sustituir a Rob Witschge en el minuto 67. Su primer gol se lo marcó al HFC Haarlem el 22 de febrero de 1987. Esa temporada llegó a disputar veintitrés encuentros en los que anotó dos goles, ayudando al conjunto de Ámsterdam a conquistar la segunda posición en la tabla por detrás del PSV Eindhoven. Además, debutó en las competiciones continentales, jugando en los cuartos de final de la Recopa de Europa ante el Malmö FF sueco, trofeo que finalmente ganó el conjunto holandés al imponerse al 1. FC Lokomotive Leipzig con un gol de Van Basten. También ganó esa temporada la KNVB Beker (Copa de Holanda) tras vencer al FC Den Haag (ADO Den Haag en la actualidad) en la final disputada en el Zuiderpark Stadion. El holandés explotó en la temporada 1990-91 cuando marcó 25 goles. Durante las siete temporadas en las que defendió la camiseta del Ajax de Ámsterdam se convirtió en uno de los delanteros más codiciados de Europa, su juego no se definía tanto por el gol como por la capacidad de crearlo. No era un 'killer' del área, sino un generador de fantasías útiles. Ganó la Eredevisie (1989-90), otra KNVB Beker (1992-93), la PTT Telecom Cup de 1993 (Supercopa holandesa, ahora renombrada como Johan Cruijff Schaal) y la Copa de la UEFA (1993-94) ante el Torino FC de los Lentini, Casagrande, Martín Vázquez o Scifo. Marcó 122 goles en sus 239 partidos con el Ajax y fue el máximo goleador de la liga holandesa durante tres temporadas consecutivas (1990-91, 1991-92 y 1992-93). Además, en 1992 y 1993 fue votado como mejor jugador holandés del año. Era el futbolista del momento. El hombre de moda en Europa y, como tal, los grandes equipos del 'viejo continente' se interesaron por él.

En el verano de 1993 fichó por el FC Internazionale Milano, después de rechazar ofertas del FC Barcelona, Real Madrid CF y Juventus FC. El club italiano iba a la deriva en la Serie A, pero tenía las arcas llenas para emular a su vecino. Los 'nerazzurri' pagaron 7,1 millones de euros (una cifra altísima en aquel momento) para hacerse con los servicios de Dennis Bergkamp que llegaba al Giuseppe Meazza acompañado de Wim Jonk, centrocampista del Ajax. Bergkamp aterrizaba en un Inter caótico, inmerso en un momento de transición y sin un proyecto sólido que contaba en su filas con Walter Zenga, Nicola Berti, Ígor Shalímov, Salvatore Schillaci o Rubén Sosa, quien ejercía el rol de estrella, aunque el delantero 'tulipán' debía recoger el testigo. En Italia, el holandés se encontró un fútbol que no era para él, en aquel momento el Calcio estaba marcado por sus férreas defensas y los delanteros disfrutaban de pocos espacios para crear. Tanto la afición, como la gente del club, como el estilo de juego se volvieron en su contra, era un animal fuera de su hábitat natural. Su primera temporada en Italia fue de lo más decepcionante, el Inter se proclamó campeón de la Copa de la UEFA al vencer al SV Austria Salzburg (actual FC Red Bull Salzburg), pero acabó decimotercero en la Serie A. Una realidad deprimente que le acabó costando la cabeza al entrenador Osvaldo Bagnoli. La segunda temporada sería todavía peor, las lesiones castigaron a un Bergkamp que cada vez era más intermitente en las alineaciones de Ottavio Bianchi (tercer técnico que tenía desde su llegada al Inter) y su carácter reservado lo alejaba tanto de sus compañeros como de la grada.

La situación era insostenible y en el verano de 1995 decidió cambiar de aires. Massimo Moratti acababa de comprar el club y le prometió a Bergkamp que habría cambios para intentar retenerlo, pero ya era tarde. Bergkamp no quería seguir en Italia y fichó por el Arsenal FC, que pagó por su traspaso unos 7,5 millones de euros. El miedo de Bergkamp a volar se agravó después de una mala experiencia en el Mundial de USA'94 y en su contrato con el conjunto de Highbury introdujo una cláusula que le permitía no desplazarse en avión junto al resto de sus compañeros para disputar partidos, sobre todo fuera de Inglaterra. Así, Bergkamp solía viajar en coche durante días anticipándose al resto de la expedición del Arsenal. Los 'Gunners' se encontraban en pleno proceso de renovación y el holandés tenía la llave. El conjunto londinense venía de una época oscura en lo que a juego se refiere, cansados de escuchar el cántico "Boring, boring" en todos los campos de Inglaterra, el Arsenal, de la mano de David Dein, el vicepresidente del club, decidió cambiar, reinventarse a sí mismo y evolucionar hacia un fútbol más ofensivo, tal y como le habían prometido a Bergkamp cuando le ficharon. El holandés, junto a David Platt (quien también llegaba del fútbol italiano), era el primer paso hacia esta metamorfosis. El primer año de Bergkamp, sin ser malo, fue un poco irregular, lo que provocó que el Arsenal estuviera dispuesto a vender al jugador si le llegaba alguna oferta interesante. En esas apareció el Real Betis Balompié y los 'verdiblancos' llegaron a un principio de acuerdo con los ingleses para hacerse con el holandés por unos 300 millones de pesetas más el croata Robert Jarni. Todo parecía hecho, sin embargo, a última hora ambas partes se echaron atrás.

El segundo año estuvo marcado por la llegada de Arsène Wenger, que llegaba de la tan poco competitiva liga japonesa. El técnico francés sustituyó a Bruce Rioch y revolucionó los cimientos del fútbol inglés, fue el ideólogo de un nuevo estilo y Bergkamp era su personificación sobre el terreno de juego. Pronto se convirtió en el ídolo de la grada. Con esta nueva filosofía, los 'Gunners' conquistaron 3 Premier League (1997-98, 2001-02 y 2003-04), 4 FA Cup (1997-98, 2001-02, 2002-03 y 2004-05) y 4 Community Shield (1998, 1999, 2002 y 2004). La llegada de Marc Overmars en julio de 1997 benefició a Bergkamp, que comenzó a recibir más el balón y aumentó su promedio goleador (anotó 22 tantos en la temporada y fue elegido el mejor jugador de la Premier), algo similar a lo que ocurrió en la temporada 2001-02, esta vez con el extremo sueco Fredrik Ljungberg como asistente. Bergkamp era un caballero sobre el terreno de juego, capaz de inventar las jugadas más brillantes. Era un futbolista de momentos incomparables, por los que merecía la pena pagar la entrada. Podía pasar la mayoría del partido sin aparecer, pero cada vez que tocaba el balón destilaba elegancia y, con relativa asiduidad regalaba acciones que han pasado a la historia. Curiosamente, la temporada 2003-04 fue la de su consagración definitiva. En el ocaso de su carrera formó parte de uno de los mejores equipos de la historia de la Premier League: 'el Arsenal de los Invencibles'. Los 'Gunners' ganaron la liga y lo hicieron sin perder ningún partido. Estuvo rodeado por otros jugadores de primer nivel como Sol Campbell, Robert Pires, Thierry Henry, Patrick Vieira o Fredrik Ljungberg, con los que se mezcló a la perfección. Con Henry formó una pareja demoledora, se entendían solo con mirarse y la visión de juego del holandés se conjugaba de manera letal con la habilidad del delantero de Les Ulis. Aquel Arsenal es un legado imborrable. Dos temporadas después, Bergkamp colgó las botas tras 11 temporadas en las que marcó 120 goles y dio 124 asistencias en 423 partidos con la camiseta del Arsenal, convirtiéndose en un ídolo que todavía hoy es recordado en el norte de Londres.

Internacional por Holanda, en 1989 jugó dos partidos con la selección sub-21. Rinus Michels lo hace debutar con la selección absoluta el 26 de septiembre de 1990, al sustituir a Frank de Boer en un encuentro amistoso ante Italia en el Stadio Della Favorita de Palermo. Anotó su primer gol el 21 de noviembre de ese mismo año ante Grecia, en un partido de clasificación para la Eurocopa de 1992. Disputó los Mundiales de USA'94 (disputó cinco encuentros y anotó tres goles a Marruecos, Irlanda y Brasil, selección que los eliminó en los cuartos de final) y Francia'98 (Bergkamp anotó tres tantos, incluyendo un recordado gol a Argentina en el último minuto del encuentro por los cuartos de final. En las semifinales fueron eliminados por Brasil en la tanda de penaltis y posteriormente quedaron cuartos al caer ante la Croacia de los Šuker, Prosinečki, Boban, Jarni... en la final de consolación). Participó, además, en las Eurocopas de Suecia'92 (cayeron en la tanda de penaltis en las semifinales ante Dinamarca y Bergkamp fue elegido en el once ideal del torneo, ganando además, la Bota de Oro junto a Brolin, Larsen y Riedle), Inglaterra'96 (disputó los cuatro encuentros que jugó el combinado de Guus Hiddink en los que marcó un gol ante Suiza. Holanda cayó en los cuartos de final, donde perdió ante Francia en la tanda de penaltis) y en la edición del año 2000, disputada en Bélgica y Holanda (cayeron en la tanda de penaltis en las semifinales ante Italia), torneo tras el que se retiró tras marcar 37 tantos en 79 encuentros con la camiseta 'oranje'.

A pesar de su decisión de no entrenar en un primer momento, en 2008 comenzó el curso para obtener el título de entrenador y estuvo aprendiendo junto a Marco Van Basten, cuando el ex delantero del Milan era entrenador del Ajax. Tras ser asistente de Neeskens en la sub-21 holandesa, en la temporada 2008-09 regresó al Ajax para hacerse cargo del equipo juvenil. Tras el nombramiento de Frank de Boer como entrenador del primer equipo en diciembre de 2010, se convirtió en su asistente en el banquillo del conjunto 'ajacied'. Sin embargo, con la llegada de Peter Bosz como nuevo entrenador, su labor se alejó del banquillo del primer equipo y el papel de Bergkamp se centró más en el entrenamiento de campo y en ayudar a los jugadores juveniles a llegar al primer equipo. En el verano de 2017 se convirtió en asistente de Marcel Keizer pero tras un mal comienzo de la temporada ambos abandonaron la disciplina del club el pasado mes de diciembre. Además, suele jugar con el equipo de veteranos del Ajax y de la selección holandesa.

15 enero 2018

Au revoir Zizou

Tras cerrarse la primera vuelta del campeonato liguero (aunque tiene aplazado el partido ante el Leganés) el conjunto blanco está a 19 puntos del Barcelona. El equipo es cuarto con 32 puntos y empieza a descolgarse peligrosamente de Atlético de Madrid y Valencia.

El problema es grave, el Real Madrid se hunde y el entrenador no tiene soluciones, se le ve superado. Cualquier equipo organizado y con ilusión le puede ganar. Este Madrid es un equipo sin velocidad, sin garra, un disparate táctico que puede llevar al club al infierno de tener que jugar la previa de la Champions League o lo que sería aún peor: quedarse fuera de la máxima competición continental. Y es que el equipo tiene lagunas técnicas horribles. El juego del Madrid en ataque es plano, previsible y simple, se limita a pasar la pelota de un lado a otro del área rival y buscar a Cristiano para que sea él quien busque portería. Con esto y una dosis de suerte bastaba en los buenos tiempos de Ronaldo, pero el portugués está en su declive, y lo lógico es que no vaya a ir a mejor. En defensa la cosa es todavía peor. Ver, partido tras partido, a los atacantes rivales corriendo libres hacia Keylor Navas sin la oposición de ningún defensor del Madrid dice muy poco del mínimo orden que debe tener un equipo de élite. No hay esquema de juego, los equipos trabajados no cometen los errores defensivos en que cae constantemente el Madrid. La defensa juega normalmente demasiado confiada y poco metida en los partidos. La precariedad defensiva del Madrid llama la atención, con marcas descuidadas y ayudas inexistentes. Es cierto que la mayoría de las veces todo este desorden táctico viene por el lado de Marcelo, que siempre sube pero nunca baja (la constante anarquía que demuestra esta temporada el lateral brasileño es un horror), pero tampoco hay que quitar culpa a los mediocampistas, quienes bajan tarde y mal.

Jugamos un fútbol de hace 10 años, porque el entrenador no sabe hacer otra cosa. Hay una absoluta falta de imaginación que durante año y medio le sirvió para ser un gran relaciones públicas con sus jugadores... pero estos ya no le hacen caso, saben que sus consejos son mediocres y desconcertantes. Ahora, además, el técnico francés es pura contradicción, no quiere fichajes. Apela a ese discurso para demostrarle a todos su confianza en la plantilla. Pero los "me importas mucho" se diluyen como azucarillos cuando te olvidas del banquillo en los días importantes. Contra el Villarreal ni siquiera agotó los cambios. Con Dani Ceballos en la grada, tuvo a Borja Mayoral calentando toda la segunda parte para olvidarse de él, dejando al único delantero que tenía en el banquillo 40 minutos en la banda, calentando, mirando con desesperación cómo volaban por el área balones que él podría haber rematado. No quiere un delantero en invierno, "confío en mi plantilla". Pero si no pone al que tiene... ya nadie le puede creer.

Y es que Zidane no reacciona: el técnico del Real Madrid sigue apostando por los mismos y por la misma idea. Pese a que hay algunos jugadores como Marcelo, Kroos, Modrić o la totalidad de la BBC que no están en su mejor momento, siguen siendo titulares indiscutibles. Y es que el francés ha convertido a varios jugadores del equipo en los primeros funcionarios que ha tenido el Real Madrid en su historia... da igual lo mal que lo hagan, que salvo lesión nunca pierden su sitio en el once inicial.

La temporada pasada acertó plenamente con las rotaciones... pero los James, Morata, Mariano y compañía se cansaron de demostrar que podían jugar de titulares a pesar de saber que era imposible. Se marcharon y los recién llegados son lo ideal para Zidane. En definitiva, un equipo titularísimo sin recambios. El resultado se veía venir, un desastre como hacia tiempo no se veía... un entrenador mediocre y sin recursos, con la única solución de seguir alineando a sus titularísimos hasta que hundan el barco por completo.

Pero lo que tampoco se intuye es una reacción desde la zona noble del Bernabéu. Tanto Florentino Pérez como su 'valido' José Ángel Sánchez se han convertido en rehenes de los éxitos de Zidane. No se atreverán a expulsarle como capitán de un barco a la deriva, pero el presidente tiene que tomar ya una decisión. No se puede seguir haciendo el ridículo estando a casi una veintena de puntos del Barcelona en mitad de la temporada. Eso el Madrid no se lo puede permitir. Si se le quiere pagar a Zidane por los servicios prestados que le den un cargo en las oficinas (junto a los Butragueño, Raúl, Roberto Carlos, etc...), y que traigan a un entrenador 'de verdad', sin miedo a meter el bisturí, con 'plenos poderes' sobre la plantilla y respaldado por la directiva. Con los jugadores que hay y bien dirigidos este equipo tiene tiempo de reaccionar y acabar la temporada decorosamente, después ya pensaremos lo que el club necesita de cara a la temporada que viene. 

Y es que la dirección deportiva tiene un buen 'marrón' encima de la mesa: hacer una limpia de ciertos jugadores que ya no aportan (y que no tienen ganas de aportar) y buscar en el mercado jugadores jóvenes, y de calidad, aunque seguramente carísimos. Lo que no se puede es repetir los mismos errores del pasado llevando una política de fichajes totalmente errática. No se puede comprar y vender caprichosamente sin tener en cuenta al entrenador, fichando sin ver las necesidades reales de la plantilla. A veces te sale bien pero al final (y como el tiempo ha demostrado) acaba saliendo mal. Y me temo lo peor ya que después de ver como Florentino se ha cargado la plantilla fichando como un pollo sin cabeza, ahora se sigue hablando de fichar a Eden Hazard, el 'enésimo' mediapunta en un equipo que juega sin mediapuntas desde los tiempos de Laudrup... eso lo dice todo.