30 julio 2012

DORSALES MÍTICOS: 9 Van Basten

Si las lesiones se lo hubieran permitido, no hay duda de que estaríamos hablando del mejor delantero de la historia del fútbol. Sólo once años de carrera profesional hicieron de este jugador uno de los símbolos del fútbol de todos los tiempos. Marco van Basten. El 'delantero total'. Lo tenía todo. Era elegante, potente con ambos pies, rápido y con buena capacidad para el control. Todo era perfecto pero tenía un talón de Aquiles, su tobillo. Tal y como dijera uno de los médicos que le trató, René Martí: "Marco siempre ha jugado al fútbol como una bailarina, pero su tobillo no pudo soportar la tensión".

Marcel van Basten nació el 31 de octubre de 1964 en Utrecht (Países Bajos). Comenzó a jugar al fútbol cuando contaba con apenas siete años en el EDO, club amateur de su ciudad natal. Un año más tarde pasaba al UVV Utrecht, en el que permaneció hasta 1980, año en que fichó por el USV Elinkwijk (club que conformó junto al DOS y el Velox el actual FC Utrecht) en el cual únicamente jugó la temporada 1980-81 antes de ser llamado por el AFC Ajax.

Con 17 años se incorporaba al segundo equipo del Ajax, un club ansioso por recuperar el prestigio internacional del que siempre había gozado pero que en los últimos años se le había escapado. Su debut en el primer equipo fue el 3 de abril de 1982 ante el NEC Nijmegen, partido en el que fue sustituto de Johan Cruyff. En ese partido marcó su primer y único gol de una temporada en la que además conseguía su primera Eredivisie. En la temporada 1982-83, el joven talento se vio eclipsado por Wim Kieft (máximo goleador europeo la temporada anterior). La marcha del delantero holandés al Pisa Calcio le abrieron las puertas de la titularidad para la temporada siguiente. Fue entonces cuando se destapó como goleador marcando 117 goles en 112 partidos y convirtiéndose en máximo goleador del campeonato holandés en las temporadas 1983-84, 1984-85, 1985-86 y 1986-87. Además, en la temporada 1985-86 ganaba la 'Bota de Oro' al máximo goleador europeo al marcar 37 goles en 26 partidos de liga. Mientras vistió la camiseta del Ajax se hizo con 3 Eredivisie (1981-82, 1982-83 y 1984-85), 3 KNVB Cup (1982-83, 1985-86 y 1986-87) y 1 Recopa de Europa (1986-87).

El 5 de julio de 1986 el AC Milan comenzó una nueva andadura de la mano de su nuevo presidente, Silvio Berlusconi, el cual citó a Marco en su villa, para intentar ficharlo. Finalmente no se pudo concretar el traspaso esa temporada por la falta de tiempo, pero a los dos meses de la reunión, Berlusconi hizo efectivo el fichaje a cambio de unos dos millones y medio de dólares. Así, con 23 años, daba el salto al fútbol italiano junto a su compatriota Ruud Gullit (procedente del PSV Eindhoven). Un año después se unía a ellos el también holandés Frank Rijkaard, ex-compañero de Marco en el Ajax. El plan de Berlusconi dió frutos rápidamente. Con la dirección técnica de un casi desconocido Arrigo Sacchi, el Milan conquistaba esa primera temporada el Scudetto, imponiéndose al Nápoles de Maradona. Marco era la imagen sobre la cual se reflejaba el poderoso Milan, alto, fuerte, y con una clase exquisita. 

Con la 'squadra rossonera' tuvo rachas intermitentes por sus continuas lesiones en el tobillo derecho. Sin embargo, cuando estaba sobre el césped demostraba que era más que un goleador nato. Destacó por su elegancia y calidad, era un delantero centro atípico, ambidiestro, con una depurada técnica, la cabeza levantada y una gran visión de juego. A pesar de ser un delantero distinto a los demás era un buen rematador de cabeza y era capaz de marcar goles espectaculares, de todos tipos de estilo y factura. Marco fue el que le dio al Milan ese plus de genialidad solo al alcance de los más grandes. Logró igualar a Platini y Cruyff haciéndose con tres Balones de Oro, anotó dos de los cuatro goles que su equipo marcó al Steaua en la final de la Copa de Europa de 1989 en un mano a mano con Gullit, y volvió a repetir título un año después ante el Benfica. Aún así no todo fueron buenos momentos profesionales en el AC Milan, también tuvo su enfrentamiento público con Arrigo Sacchi y fue suspendido cuatro partidos por la UEFA tras darle un codazo a un defensa del Brujas belga. Una de sus noches más recordadas fue la de aquel mes de noviembre de 1992 en la que se convirtió en el primer jugador en marcar cuatro goles en un partido de la Champions League ante el IFK Göteborg, récord solo superado 20 años después por Leo Messi, al marcar cinco tantos ante el Bayer Leverkusen.

Con el Milan obtuvo 16 títulos: 4 campeonatos de Serie A (1987–88, 1991–92, 1992–93 y 1993–94), 4 Supercopas italianas (1988, 1992, 1993 y 1994), 3 Copas de Europa (1988-89, 1989-90 y 1993-94), 3 Supercopas de Europa (1989, 1990 y 1994) y 2 Copas Intercontinentales (1989 y 1990). Además a título personal ganó 1 FIFA World Player (1992), 3 Balones de Oro por la revista France Football (1988, 1989 y 1992), 2 Onces de Oro (1988 y 1989), Trofeo Bravo, al mejor jugador joven de Europa (1987), fue elegido mejor jugador del mundo por World Soccer en 1988 y 1992, y fue máximo Goleador de la Serie A italiana en 1990 y 1992.

Internacional por Holanda, se dio a conocer en 1982 cuando disputó el Torneo Internacional de Cannes en categoría juvenil. Un año más tarde jugó el Mundial sub-20 disputado en México. Van Basten jugó cuatro partidos y marcó dos goles cayendo eliminados en los cuartos de final ante Argentina. Con la selección sub-21 disputó un total de 15 partidos en los que marcó 13 goles, números que lo llevaron a debutar con la absoluta el 7 de septiembre de 1983 ante Islandia, en partido de clasificación para la Eurocopa de Francia'84. Jugó las fases finales de las Eurocopas de Alemania'88 (Van Basten partía desde el banquillo debido a que apenas jugó en toda la temporada con el Milan y hacía 8 meses que no jugaba con la selección. Un hat-trick a Inglaterra en el segundo partido y el definitivo ante Alemania en semifinales colocaron a Marco como titular en la final ante la URSS donde con una espectacular volea se colocaba como máximo goleador del torneo, dando además el campeonato a Holanda), y la de Suecia'92, donde cayeron en las semifinales ante Dinamarca, a la postre campeones del torneo. También disputó el Mundial de Italia'90 donde, al igual que toda la selección holandesa, tuvieron una pobre actuación. Se clasificaron como terceros del Grupo F por detrás de Inglaterra e Irlanda, y cayeron ante la República Federal de Alemania en los octavos de final. Van Basten disputó su último partido con Holanda el 14 de octubre de 1992 ante Polonia, en partido valedero para la clasificación del Mundial de EE.UU.'94.

El talento individual de Van Basten no conocía límites pero el 'cisne de Utrecht' se mantuvo siempre fiel a su papel como jugador de equipo. Antes de colgar las botas de manera definitiva en 1995 pasó dos duros años tratando de superar sus lesiones de tobillo que venía arrastrando desde su etapa en el Ajax. Se despedía habiendo anotado noventa goles en cerca de ciento cincuenta partidos con el Milan. Había jugado durante once temporadas gloriosas, pero el castigo que recibió de los defensores le habían propiciado un final prematuro. La percepción era que los problemas físicos y alguna decisión médica errada habían privado al fútbol de uno de sus mejores intérpretes sin tiempo para ejecutar todo su colosal repertorio. Así lo explicaba Diego Armando Maradona. "Era una máquina de hacer goles que se rompió cuando iba a convertirse en el mejor de todos. Lo fue igual, pero no llegó a número uno".

24 julio 2012

Adidas Etrusco Unico (Mundial 1990)


Hoy vamos a recordar el que para muchos (yo me incluyo) es el mejor balón de futbol de todos los tiempos, y desde luego uno de los más cotizados hoy en día. Además es el 'único' con el que se ha jugado en un Mundial, una Eurocopa y unos Juegos Olímpicos, además de ser utilizado también en algunas de las mejores ligas del mundo. 

En 1990 la Copa del Mundo volvía a tierras italianas 56 años después. Para la ocasión Adidas puso a disposición de la FIFA el Etrusco Unico. El nombre se inspiraba claramente en la historia antigua italiana y en las aportaciones y producción artística de los etruscos, pueblo de la antigüedad cuyo núcleo geográfico fue la región de la Toscana, en el centro de la península itálica. 

El diseño exterior del nuevo balón repetía la estructura fundamental del Tango, seguía manteniendo el formato de 12 pentágonos y 20 hexágonos, y las estructuras triples en color negro, que al igual que en el Azteca (utilizado 4 años antes en el Mundial de México), incluían en su interior el dibujo de tres cabezas de león, inspiradas en 'la Quimera de Arezzo', una de las obras más conocidas del arte etrusco.

Nuevamente, era un balón cosido a mano, en el aspecto técnico se avanzó en la utilización de materiales sintéticos y, se consiguió que el Etrusco fuera el primer balón de la historia realizado para la alta competición con cámara de látex y una capa interna de espuma negra de poliuretano bajo el cuero, de modo que la impermeabilización era total (el gran caballo de batalla de la multinacional alemana durante años), además de hacerlo más ligero y rápido en el rodamiento. La válvula a partir de este modelo comienza a ser como la de los balones actuales, la goma ya no se ve. Además aparecen indicadas las presiones de inflado en la medida de presión (BAR).

Este balón fue utlizado tanto por la FIFA como la UEFA en las competiciones oficiales de dichas asociaciones hasta 1994, además de ser utilizado en grandes ligas como la argentina, la yugoslava o la española, en donde fue el balón oficial desde la temporada 1990-91 a la 1993-94. En México, durante la temporada 1990-91 (campeonato ganado por los Pumas de la UNAM), se jugó con una versión de este balón denominada Etrusco Libero, aunque su diseño exterior y su estructura interior eran idénticos al Etrusco Unico.

Dos años después, el Etrusco Unico fue utilizado para la Eurocopa de Suecia'92, y solo varió en el panel donde se ve la competición que se jugó, aunque los diseños etruscos del balón poco tuvieran que ver con la 'cultura vikinga' del país escandinavo. Además ese mismo año, fue utilizado también en los XXV Juegos Olímpicos celebrados en Barcelona, y cuyo diseño se diferenciaba de los anteriores, únicamente, en la inclusión del logotipo de la cita olímpica y del panel donde se inscribe la competición para la que es utilizado.

En 1990 Adidas lanzaba al mercado también una serie de balones que se denominó 'familia Etrusco' y entre los que destacaba el Etrusco Primo, una réplica mucho más barata que el Etrusco Unico original y que tan solo difería, en cuanto al diseño, en los colores azules metalizados de las estructuras triples. Otras réplicas editadas por la marca teutona fueron el Etrusco Supremo y el Etrusco Sportivo que incluía los tonos rojizos, además del negro, en las estructuras triples del balón.

21 julio 2012

Qué fue de... Brehme

Pese a retirarse hace ya 14 años, los aficionados siguen recordando a Andreas Brehme como uno de los mejores laterales zurdos que se ha visto en la historia del fútbol europeo. Este genial futbolista, nacido en el norte de Alemania y que cosechó sus mayores éxitos en el sur, destacó por su dominio del balón con ambas piernas y muchos llegaron a etiquetarle como uno de los jugadores más elegantes de la época. 

Andreas Brehme nació el 9 de noviembre de 1960 en Hamburgo (Alemania). De familia humilde, comenzó a dar sus primeras patadas en el HSV Barmbek-Uhlenhorst de su ciudad natal donde entró cuando apenas contaba cinco años y estuvo hasta 1980, cuando fue fichado por el 1. FC Saarbrücken, club con el que dio el salto al profesionalismo a los diecinueve años. Con los 'Die Molschder' tan solo jugó una temporada en la que marcó 3 goles en 36 partidos. 

En el verano de 1981 ficha por el 1. FC Kaiserslautern y con sólo 21 años comenzó a forjar su propia leyenda. Con los 'Die roten Teufel' disputó cinco temporadas (en el que a la postre fue el club de su vida) y a cual mejor. Andreas Brehme se convirtió en una figura de la zaga del conjunto alemán. En las temporadas 1983-84, 1984-85 y 1985-86 tuvo su mejor rendimiento goleador marcando 8, 11 y 8 tantos respectivamente, y eso hizo que varios de los mejores clubes de la Bundesliga pusieran sus ojos en el jugador hanseático.

Así, en 1986 ficha por el Bayern de Múnich de Udo Lattek, y es entonces cuando estrena su palmarés como jugador conquistando, ese mismo año, la Liga alemana. Un año más tarde llega al banquillo bávaro un joven entrenador, Jupp Heynckes, que venía de dirigir al Borussia Mönchengladbach, y con el que los 'Die Roten' consiguieron la DFB-Pokal (Supercopa alemana), el subcampeonato liguero (por detrás del Werder Bremen), y cayerón en los cuartos de final de la Copa de Europa ante el Real Madrid de Leo Beenhakker.

A finales de los ochenta y principios de los noventa, el dinero en el fútbol se encontraba en Italia, y en 1988 el FC Internacionale Milano juntó en sus filas a Lothar Matthäus y Andreas Brehme, ambos procedentes del Bayern. El lateral izquierdo fue elegido mejor jugador del año de la liga italiana y un año después el conjunto lombardo firmaba al delantero del VfB Stuttgart Jürgen Klinsmann, que junto a jugadores como Walter Zenga, Riccardo Ferri, Nicola Berti o Giuseppe Bergomi formaron un potente equipo que se alzó con el Scudetto (1988-89), 1 Supercopa de Italia (1989) y 1 Copa de la UEFA (1990-91) durante los cuatro años en los que Brehme permaneció en el escuadra 'nerazzurri'.

Corría el mes de julio de 1992 cuando se anunciaba el fichaje de Brehme por un Real Zaragoza que ese año jugaría la Copa de la UEFA. La misión de traer un jugador como el alemán a un equipo como el Zaragoza no podía ser fácil. El FC Barcelona estaba muy interesado por contar con el teutón, pero la directiva del club aragonés guardaba un as bajo la manga con el que nadie mas podía contar, y es que la mujer de Brehme nació en Utebo (Zaragoza) y ello se convirtió en la mejor arma que tuvo la directiva 'maña' para enganchar al alemán y por fin poder presentar al crack de Hamburgo ante la ilusionada afición. Poco tardó en dejar muestras de su enorme calidad con su extraordinaria capacidad para poner perfectos centros al área, centros que grandes rematadores como Darío Franco o Gustavo Poyet rara vez desaprovechaban. El juego del alemán derrochaba calidad, pero su duro carácter pronto empezó a causarle problemas con el técnico Víctor Fernández al cual no le tembló el pulso y tras varios enfrentamientos comunicó al club que dejaba de contar definitivamente con el jugador. Brehme jugó con el Real Zaragoza 24 partidos de Liga más otros 5 en la UEFA donde hizo 2 goles ante los franceses del SM Caen y ante sus compatriotas del Borussia de Dortmund, ciudad donde fue recibido como un héroe.

En 1993 Brehme volvió al club donde fue mas feliz, el Kaiserslauten. La afición alemana no olvida lo que vivió en el espacio de una semana, en la primavera de 1996, cuando Brehme lloró amarga y desconsoladamente el descenso de su equipo a la 2. Bundesliga (Segunda División) y, pocos días después, se proclamaba campeón de Copa en Berlín. Brehme regresó el año siguiente a la máxima categoría con el equipo palatino y convirtió al Kaiserslautern en el primero y hasta la fecha único equipo alemán que gana la Bundesliga el mismo año de su ascenso.

Fue internacional con la República Federal de Alemania con los que jugó en categoría sub-21 y participó además en la Olimpiada de Los Angeles'84. Con la selección absoluta debutó en 1984, pronto se hizo con un hueco como titular en el lateral izquierdo y jugó los Mundiales de México'86 e Italia'90 (donde llegó su momento de gloria cuando en la final disputada en Roma, marcó el gol de la victoria desde el punto de penalti a cinco minutos del final. Alemania ganaba a Argentina y levantaba de esta manera un título que había perdido cuatro años antes frente a los 'albicelestes'). También disputó las Eurocopas de Francia'84 y Alemania'88. Ya con la selección unificada de Alemania disputó la Eurocopa de Suecia'92 (donde Alemania cayó en la final ante Dinamarca), y el Mundial de Estados Unidos en 1994, donde el conjunto teutón cayó ante Bulgaria en los cuartos de final, partido que fue su despedida de la 'Mannschaft'.

En 1998 el lateral zurdo alemán decidió retirarse con 38 primaveras. Sin embargo seguirá vinculado al mundo del fútbol y en el 2000 inició su carrera como entrenador en el Kaiserslautern donde permaneció dos temporadas. En 2004 firmó como entrenador del SpVgg Unterhaching donde estuvo tan sólo una temporada, tras la cual fue fichado como ayudante de Giovanni Trapattoni en el Stuttgart. En la actualidad trabaja como embajador de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), aunque no descarta volver a trabajar como entrenador en un futuro próximo.

15 julio 2012

Fuera del vestuario


Título Original: Strákarnir okkar (Eleven Men Out)
Año: 2005
Duración: 85 min.
País: Islandia
Director: Róbert I. Douglas
Guión: Róbert I. Douglas, Jón Atli Jónasson
Reparto: Björn Hlynur Haraldsson, Lilja Nótt Þórarinsdóttir, Arnaldur Ernst, Helgi Björnsson, Sigurður Skúlason, Þorsteinn Bachmann, Björk Jakobsdóttir, Pattra Sriyanonge, Marius Sverrisson, Damon Younger, Nanna Ósk Jónsdóttir
Productora: Film and Music Entertainment / Solar Film
Género: Comedia / Drama

Ôttar Thor es la estrella del KR Reykjavik. El arrogante y mediático jugador le confiesa, de forma casual, a un periodista que es homosexual, cuando tras ganar un partido está hablando con los medios. Por supuesto, no se había molestado en informar a su ex mujer (antigua Miss Islandia), ni a su atormentado hijo, cuya vida se ve inmersa en un conflicto aún mayor. A partir de ahí, decide vivir libremente con otro hombre, pero es despedido del equipo por su padre, que además es su entrenador. Es entonces cuando un viejo amigo le habla de un modesto equipo en el que hay sobretodo gays, en una liga inferior. 

Cuando Ôttar se une al equipo, se convierten en la comidilla de la ciudad, y jugadores gays de todo el país se presentan sin avisar para jugar. Un jugador más joven se va a vivir con Ôttar, pero pronto el comportamiento autodestructivo de su hijo demanda su atención. Además de eso, el equipo se enfrenta a sus propios problemas, ya que los otros equipos no quieren jugar contra ellos para que no se les tache de gays.

Partiendo de la base que la película no hará historia, esta cinta del director norirlandés (y de origen islandés) Robert Douglas es una curiosa mezcla de géneros. Es una comedia desenfadada sobre los cambios repentinos que hay en la vida de las personas, con un fondo dramático, cambiando el foco de atención a la responsabilidad familiar. La película se ríe de los tópicos de las películas deportivas y, aunque se sirve de los aspectos más machistas del fútbol, no hay imágenes de partidos. Sea como fuere, Douglas, desconocido fuera de Islandia, es el director y guionista de una cinta que pierde fuelle nada más empezar. Parece que va a seguir el esquema del típico film deportivo, pero después los partidos no parecen tener importancia. La relación de Thor con su ex esposa, alcohólica, y su hijo en plena adolescencia, tampoco parece avanzar a lo largo del filme. No resultan creíbles tantas reacciones en contra del protagonista, en tiempos tan dominados por la corrección política. Me ha hecho gracia algún diálogo espontáneo, pero por lo general predomina una preocupante falta de imaginación, lo que da al traste con las esforzadas interpretaciones.

08 julio 2012

Kondogbia, el nuevo 'Vieira' del fútbol galo


Estos días se está disputando una de las competiciones favoritas por los seguidores del fútbol base a nivel internacional, el Europeo sub-19. Allí está destacando nuestro protagonista de hoy, Geoffrey Kondogbia, producto de la inagotable cantera del Lens, en el que muchos equipos de las principales ligas europeas han puesto sus ojos, comprobando jornada tras jornada la evolución del joven futbolista.

Geoffrey Kondogbia nació el 15 de febrero de 1993 en Nemours (Francia). Hijo de una familia de emigrantes procedentes de la República Centroafricana, su carrera comenzaría con tan solo 6 años en las categorías inferiores del modesto FC Nandy. Llamaba la atención por su físico y su técnica, era alto para su edad, pero le faltaba potencia. Allí estuvo hasta 2003, año en que firmaría por el US Sénart-Moissy, dónde los ojeadores del Racing Club de Lens le descubrieron y lo incorporaron a su cantera en 2004. Durante seis años fue avanzando niveles en los escalafones inferiores de 'Les Sang et Or', siempre destacando sobre el resto. En abril de 2010 firmó su primer contrato profesional y el 21 de noviembre del mismo año, Jean-Guy Wallemme lo hizo debutar frente al Olympique Lyonnais. Acabó jugando tres partidos en la Ligue 1 y dos en la Coupe de France, pero también participó en el 'mazazo' que significó para el club su descenso a la Ligue 2 (Segunda División Francesa). 

Con el equipo en la Ligue 2, el nuevo técnico, Jean-Louis García lo ascendió al primer equipo de manera definitiva y aunque el equipo no ha pasando por sus mejores momentos (finalizaron el campeonato en duodécima posición), su progresión ha sido digna de mención y no ha pasado desapercibida para los principales scoutings del fútbol francés. Con tan sólo 19 años se ha convertido en uno de los mejores futbolistas del conjunto 'sangre y oro', acumulando 35 partidos y marcando 1 gol en el terreno del Tours FC en la victoria del RC Lens (0-3). Todo ello teniendo en cuenta que partía con bastante competencia en el centro del campo, y en principio sus opciones por hacerse con un hueco en el 11 titular eran nulas.

Kondogbia es un centrocampista zurdo que suele jugar algo desplazado al costado pero jugando siempre por dentro. Su polivalencia además le permite actuar como central o incluso como lateral izquierdo, donde ha disputado algunos partidos, aunque no es una posición en la que se sienta especialmente cómodo. Tiene un físico privilegiado (188 cm. y 77 kg.) aunque no es el clásico jugador africano que únicamente destaca por su potencia, sino que es un jugador muy fino con el balón en los pies, un futbolista capaz de crear juego al igual que defender. Es un especialista en buscar los espacios con el pase a la espalda de los centrales, tiene un buen desplazamiento en largo. A la hora de recuperar es un jugador bastante táctico, que se sabe posicionar y tiene intuición para el robo. En definitiva, estamos ante un centrocampista mixto, que cubre mucho terreno de juego y que es capaz de defender pero también de generar peligro. Por ponerle algún pero, quizás sea algo lento y también le falta la contundencia que se adquiere con la experiencia, aunque todo el mundo coincide en que tiene por delante un amplio campo de mejora.

A pesar de su doble nacionalidad (su hermano Evans es internacional absoluto con la República Centroafricana), desde 2008 ha sido un habitual en las convocatorias de la selección francesa sub-16, sub-17 y sub-18, que es con la que más destacó. Ahora, en la sub-19, es un futbolista clave, y está disputando el Europeo de la categoría que se está jugando en Estonia, donde 'les Bleuets', entrenados por Pierre Mankowski, son uno de los conjuntos candidatos al título. Tras las primeras dos jornadas Kondogbia se ha convertido en una de las sensaciones del torneo, y su futuro con 'Les Tricolores' parece asegurado. Se espera que el próximo año de el salto a la sub-21, aunque él de momento se ha mostrado cauto y no ha decidido aún con que selección 'absoluta' quiere jugar.

Su contrato termina en 2014 y ya son muchos los clubes que se han lanzado a por este joven jugador. Ya fue vinculado durante la pasada temporada con equipos como la Juventus, quien ha fichado recientemente a su compañero en la sub-19 Paul Pogba. Otros equipos como Milan, Arsenal, Manchester United, Liverpool, Bayern de Múnich o Sevilla han puesto sus ojos en este joven futbolista del que no perderán detalle durante el Europeo.

04 julio 2012

Una 'Generación de Oro'


Todo comenzó hace cuatro años en el Ernst Happel Stadion de Viena donde nos proclamamos campeones de Europa tras vencer a Alemania. Muy lejos quedaba el título logrado en 1964 ante la Unión Soviética con goles de Pereda y Marcelino, y era la primera vez que la mayoría de nosotros veía a España en lo más alto. El sueño siguió dos años después, en el Soccer City de Johannesburgo, donde ganábamos a Holanda en la final del Mundial con el agónico gol de Iniesta, consiguiendo así lo que tantos habíamos soñado y nunca creímos poder ver. Habíamos llegado a lo más alto futbolísticamente hablando, y la 'Generación de Oro', los Casillas, Albiol, Marchena, Puyol, Iniesta, Villa, Xavi, Torres, Fàbregas, Capdevila, Alonso, Ramos, Arbeloa, Silva y Reina, se convirtió en historia viva del fútbol al encadenar dos campeonatos seguidos de primer nivel. No se podía pedir más...

El cuento no se acababa ahí, y llegamos a la Eurocopa de Polonia y Ucrania con el único reto de ser la primera selección capaz de ganar tres grandes campeonatos seguidos. Nadie lo había conseguido nunca, ni brasileños, ni alemanes, ni argentinos, ni franceses o italianos. Pero a la selección de Del Bosque le exigíamos ganar, y no de cualquier manera, también exigíamos que su fútbol fuera vistoso y divertido, todo al mismo tiempo. Y lo hicimos de esa manera tan española de arrojar la 'mierda' contra nuestros triunfadores, nunca nos pareció suficiente lo mucho que nos ofrecían, y prensa y afición comenzó a atacarles, o mejor dicho, infravalorar lo que estaban haciendo.

Pero el pasado domingo 1 de julio, en el Estadio Olímpico de Kiev, los pupilos de Del Bosque pasaron por encima de Italia, endosándoles un severo 4-0 convirtiéndose así en tricampeones, y eso que el conjunto italiano demostró que verdaderamente cree en su nuevo estilo saliendo a disputarle la pelota a España. Pero enfrente se encontró con la mejor versión de España. Vicente del Bosque volvió a evidenciar su continuidad, la de apostar por el mismo once que el primer día y no alterar lo más mínimo ese grupo. El seleccionador defendió a capa y espada sus ideales, los que recalcaba que "nos llevaron a la élite". Y todo unido finalizó según el guión previsto, con una España Campeona de Europa y una 'Generación de Oro' que se ha convertido, por derecho propio, en la mejor generación de jugadores de toda la historia del fútbol. 

Nadie había logrado ganar tres campeonatos seguidos, practicando un estilo que despierta admiración (y envidia, que todo hay que decirlo) a lo largo de todo el planeta fútbol. Pasarán años, décadas, y seguiremos hablando de estos futbolistas, recordando sus logros, rememorando sus hazañas, repasando sus récords... desde el mayor crack hasta el que se coló a última hora.