20 agosto 2020

ANÁLISIS EF: El Inter de Conte


El rival del Sevilla en la final de la Europa League juega bajo el inconfundible sello de su técnico, un Antonio Conte que llegó el pasado verano al conjunto italiano para buscar el salto de calidad que pudiese impulsar a 'Il Biscione' hasta cotas que no fueron alcanzadas en temporadas pasadas.

Con Suning Holdings Group como nuevo dueño del club 'nerazzurro', el talonario ha vuelto a ser clave en la búsqueda de excelencia: más de 190 millones de euros en la construcción de un equipo que se ha reforzado en todas sus líneas. Conte ha firmado jugadores que pueden adaptarse a diferentes sistemas de juego, muchos de ellos capaces de poder jugar en múltiples posiciones. Puede que no tenga a los mejores especialistas en determinadas posiciones, pero cuenta con jugadores bien formados y de toda confianza para el desarrollo de su trabajo. El ex entrenador del Chelsea ha firmado a cinco jugadores de la Premier League, incluyendo, más recientemente, a Christian Eriksen (Tottenham Hotspur) y Ashley Young (Manchester United) en enero, aunque el más exitoso de sus fichajes ha sido el ex delantero del United, Romelu Lukaku. Sin embargo, muchos ponen en entredicho la labor del técnico leccesi ya que tuvo en sus manos poder llevarse el título liguero y finalmente volvió a entregar el premio a una Juventus que fue mucho menos incisiva que en años pasados. Menos concedió en la presente edición de la Europa League, donde los discípulos de Conte se han mantenido fiables en la primera fase y tras el confinamiento tiraron de eficacia para eliminar a Getafe, Bayer Leverkusen y Shakhtar Donetsk con el brillo especial de Lukaku y Lautaro Martínez, cuya verticalidad, bajo el sello de Conte, es el mejor aval para buscar el título.

A diferencia de lo que ocurrió en el Chelsea, donde Conte tardó seis partidos en adoptar un sistema defensivo con 3 centrales, en el Inter reorganizó la zaga desde el inicio a partir de la línea de 4 de su predecesor Luciano Spalletti. De este modo, el técnico italiano ha apostado por el 3-5-2 que desarrolló durante sus tres temporadas en la Juventus. En fase ofensiva, y de manera general, el Inter se desarrolla con estructura de 3-3-4 a través de sus dos volantes apoyando a sus delanteros una vez que el balón llega a campo contrario. Esta ha sido a menudo su estrategia cuando el equipo rival opta por una presión sobre sus defensas, utilizando en estas circunstancias el juego directo con Lukaku, aprovechando la habilidad de su delantero para retener el balón en zonas de ataque. Sin balón, el Inter de Conte no ha conseguido ejercer una presión eficaz en la salida de balón del rival, pero sí se ha mostrado mucho más efectivo cuando se desarrolla en bloque medio. Sobre un 5-3-2, con pocos espacios entre sus unidades, los jugadores del Inter han sido capaces de aplicar la presión sobre el balón que demanda Conte. Este bloque medio, combinado con la capacidad de Lukaku para aguantar el balón, da al Inter los cimientos ideales para construir contragolpes, invitando a los carrileros y volantes a llegar al último tercio de campo. Cuando el Inter se enfrenta a una transición defensiva, su línea con tres centrales ha mostrado una gran seguridad para anular los ataques rivales. Con ambos carrileros en posiciones avanzadas, las bandas permanecen desprotegidas, pero los tres centrales de los 'nerazzuri' son lo suficientemente rápidos para realizar la cobertura y retrasar los ataques rivales hasta que los compañeros recuperen sus posiciones defensivas. 

Con Handanović en la portería, en la línea defensiva confía en el potencial de sus centrales, con De Vrij y Godín (protagonistas en esta Europa League) y la incorporación de Alessandro Bastoni ante la irregularidad de Škriniar. Basta con mirar a sus centrales para comprobar que cada balón parado puede ser una pesadilla para sus rivales. Lo sabe Conte, que no duda en convertir muchas acciones de balón parado en armas de estrategia. El central uruguayo es otro de los nuevos jugadores de este Inter (llegó gratis desde el Atlético de Madrid), añadiendo mayor seguridad defensiva en el centro de la zaga. Ofrece experiencia y una impresionante capacidad de lectura del juego, que puede resultar particularmente influyente en un equipo con carrileros tan ofensivos. 

El sistema de Conte se apoya en las llegadas constantes de sus carrileros como base de su juego. Empezó el curso con Antonio Candreva siendo decisivo y ahora son D'Ambrosio (en banda derecha) y Ashley Young (en la izquierda) los que aseguran regularidad por esos costados. El equipo aprendió a usar este arma en todos los sentidos: sorprenden en ataque y son solidarios en el esfuerzo defensivo. Eso también forma parte de la marca Conte. Young fue fichado durante el mercado de invierno instalándose rápidamente en el perfil izquierdo del medio campo de cinco jugadores. Conte le ha dado la libertad de avanzar regularmente, sabiendo que tres defensores centrales y al menos un centrocampista central le harán la cobertura. La presencia en el lado opuesto de D'Ambrosio hace que el Inter pueda ofrecer centros de calidad desde ambos flancos a sus delanteros.

En el centro del campo destacan tres mediocampistas centrales versátiles como Barella, Brozović y Gagliardini. Nicolò Barella, ofrece una amenaza ofensiva desde el centro del campo, donde su habilidad para superar a un oponente y romper las líneas representa una opción diferente en ataque. Las carreras del ex del Cagliari atraen a los defensores; también ambicioso con sus pases, a menudo jugando en vertical hacia los compañeros en zonas adelantadas. Los patrones de juego del Inter en el centro del campo recuerdan a los que utilizó Conte en la Juve, a través de Brozović intentando pases por los pasillos interiores como hacía Andrea Pirlo en Turín; un delantero deslizándose al medio del campo para buscar la asociación en corto con el centrocampista croata, y el otro delantero atacando la espalda de la defensa rival. Así mismo, uno de los volantes también ofrece apoyos como tercer hombre junto al atacante más avanzado. Además, los mediocampistas han experimentado la llegada en profundidad, en un intento de igualar en unidades a los rivales que permanecen en un bloque bajo. Así, se crean espacios para realizar pases más directos a sus carrileros, antes de que los delanteros ataquen el área.

Con Conte animando a sus mediocampistas a llegar al último tercio de campo, Romelu Lukaku y Lautaro Martínez reciben un apoyo constante. El belga y el argentino han formado una temible pareja de ataque, que ha contribuido a sumar 37 goles entre ambos en la Serie A, encajando eficazmente y ofreciendo desmarques en direcciones opuestas que estiran las defensas rivales y generan espacios. Es Lukaku quien se desplaza con más regularidad a medio campo para recibir la posesión a los pies, mientras que su compañero de ataque favorece las carreras a la espalda de la defensa rival. 

Este Inter funciona sin un nombre propio al mando, por mucho que Lukaku centre las miradas del bloque. La Europa League dibujó un panorama renovado respecto al cierre liguero. En los 16 últimos encuentros sólo sufrió dos derrotas, ambas en la Serie A ante Juventus y Bologna, mientras que la irrupción de algunos futbolistas y las ganas de demostrar supusieron un incentivo al alza. Eriksen, llegado en el mercado invernal, espera su oportunidad en el banquillo y quiere marcar diferencias en sus apariciones. Alexis Sánchez fue uno de los grandes nombres que llegó el pasado verano. Sin embargo, al igual que en su etapa en el United, el internacional chileno ha tenido poco impacto en San Siro. Ha estado más participativo desde el parón invernal por la crisis del covid-19, pero sus compañeros en el ataque se han mostrado mucho más eficaces, lo que sugiere que el Inter no hará efectiva la opción de compra. Lautaro sabe que su papel de pieza determinante en la búsqueda de un título puede suponer su mejor pasaporte para dar el salto definitivo a su carrera.

08 mayo 2020

Camavinga, el futuro en el centro del campo 'bleu'

Con tan solo 17 años, el franco-angoleño se ha convertido en uno de los mejores centrocampistas de la Ligue 1. La calidad que atesora en su pierna izquierda, unida a una madurez futbolística extraordinaria, le han llevado a ser objetivo de los grandes clubes europeos.

Eduardo Celmi Camavinga nació el 10 de noviembre de 2002 en Miconje, ciudad de la provincia de Cabinda (República de Angola). De padres congoleños, emigró junto a sus padres y sus cinco hermanos a Francia, cuando apenas contaba con 2 años. Su familia se mudó a inicialmente a Lille antes de trasladarse a Fougères, una pequeña ciudad a 50 kilómetros al noreste de Rennes, en la Bretaña francesa. Practicó judo por un tiempo antes de abandonarlo para enfocarse únicamente en el fútbol. Comenzó a formarse como futbolista en el AGL Drapeau Fougères Football, donde tras cinco años se marchó a la academia del Stade Rennais FC. En la disciplina del Rennes empezó jugando en el conjunto sub-19 para poco después empezar a jugar con el segundo equipo. En el Stade Rennais B fue impresionante su desarrollo futbolístico, ya que apenas contaba con 15 años de edad, no obstante, su físico por encima de los 180 cm hacían que su edad pasara a un segundo plano.

La destitución de Sabri Lamouchi y la llegada de Julien Stéphan (entrenador hasta entonces del conjunto sub-19) al banquillo de Roazhon Park hizo que Camavinga comenzara a entrenar con el primer equipo. Finalmente hizo su debut con el primer equipo 'Rouge et Noir' en la Ligue 1 el 6 de abril de 2019 en el Stade Raymond Kopa contra el Angers SCO, sustituyendo al delantero senegalés M'Baye Niang en el minuto 89, convirtiéndose en el jugador más joven en debutar con 'Les Rennais' con apenas 16 años, cuatro meses y 27 días. Desde entonces se convirtió en un fijo en las alineaciones de Julien Stéphan jugando un total de 7 partidos (4 de ellos como titular) en el campeonato francés.

Esta temporada, Camavinga se ha asentado en el once titular y es una pieza clave del Rennes a sus apenas 17 años, rindiendo a un gran nivel desde el primer día. Ya en el mes de agosto se convirtió en el jugador más joven en ser nombrado Jugador del Mes de la Ligue 1. Hasta el parón del fútbol mundial por la crisis del covid-19 llevaba 1 gol en 36 partidos (25 en liga, 5 en la Coupe de France, 1 en el Trophée des Champions, 1 en la Coupe de la Ligue y 4 en la UEFA Europa League) y ya había cuajado grandes exhibiciones en la Ligue 1 contra equipos como el Olympique Lyonnais, Olympique de Marseille o Paris Saint-Germain FC, y con 17 años es el quinto jugador de la plantilla 'Rouge et Noir' que más minutos ha jugado en la Ligue 1 esta temporada, siendo superado por Hamari Traore, Damien da Silva, Edouard Mendy y M'Baye Niang.

Lo primero que destaca de Camavinga es lo completo que es. Aunque no es un mediocentro puro, ha ido retrasando su posición, acercándose en muchos partidos a jugar por delante de la defensa. Es un auténtico pulpo en la marca y es contundente al corte. El mapa de calor de sus partidos destaca cerca de los centrales, pero cayendo un poco a banda. Así que se podría decir que esa es su posición en el Rennes, pero vistas las características de este portento, podría jugar en cualquier lugar del centro del campo. Con el paso del tiempo y con un esquema diferente, Camavinga terminará siendo un interior box-to-box. Un jugador del estilo de Pogba, que puede abarcar todo el campo con físico, personalidad y descaro con el balón en los pies. "Si necesito un ocho que rompa las líneas y que corra, lo pondré allí, pero si necesito tener a alguien delante de la defensa que sea más fuerte para ganar la pelota y más agresivo, también puedo ponerlo allí", dijo el entrenador de Rennes recientemente. Y es que otra de las cualidades que destacan de Camavinga es su tremendo despliegue físico en el terreno de juego. Su zancada le permite romper líneas con una potencia descomunal, es capaz de aparecer con mucha frecuencia por el balcón del área rival. A pesar de ello no deja en el olvido sus responsabilidades en el centro del campo. A esta potencia que encarna, hay que sumar el buen pie que tiene. Prefiere jugar con su pie izquierdo y tiene capacidad para dar salida al balón con un primer toque muy preciso. Parece contar con un sexto sentido a la hora de encontrar socios en el campo. Pero esto es mérito suyo porque antes de recibir el balón ya sabe dónde están posicionados compañeros y rivales. Y aquí llega, para mí, lo mejor de este futbolista: la tranquilidad. Camavinga juega con una frialdad pasmosa para la edad que tiene: recibe el balón, observa y toma la decisión correcta en el juego. Sorprende por el tremendo desparpajo a la hora de tomar decisiones con una mentalidad de veterano y una frialdad impropias para un chaval de 17 años. Decisiones que pueden ser muy variadas, ya que domina el pase en corto y la conducción rápida. Además, le gusta participar y ser protagonista. No es de los que se esconde. Todo ello acompañado de una personalidad y un liderazgo que no muestra el fútbol de un chico de su edad, sino de un jugador experimentado y con tablas. Es un jugador elegante con el balón en los pies, tácticamente inteligente, aunque debe mejorar su pie derecho, su pase de largo alcance y su tiro, todavía puede mejorar, pero si sigue con esta proyección da miedo en lo que puede convertirse.

Nacionalizado francés desde el 4 de noviembre de 2019, tan solo una semana después fue seleccionado por Sylvain Ripoll para jugar con la selección sub-21 de Francia para los partidos contra Georgia y Suiza (de Clasificación para la Eurocopa sub-21), después de que el centrocampista del Arsenal FC Matteo Guendouzi fuera convocado con 'Les Bleus' por la lesión de Matuidi. Su debut con 'Les Espoirs' se produjo el 15 de noviembre de 2019 en el Stade Marcel Picot de Nancy, donde Camavinga jugó los 90 minutos ante la selección georgiana, siendo hasta la fecha su único partido como internacional. En Francia apuntan que está llamado a ser uno de los mejores centrocampistas del mundo, por lo que no será raro que cuando los partidos internacionales retomen su rumbo, pueda empezar a contar para Didier Deschamps y dar el salto a la selección absoluta.

Tiene contrato con el Rennes hasta 2022 y ya ha sido vinculado a varios de los clubes más grandes de Europa. El Real Madrid CF encabeza una lista de pretendientes que también incluye a ​​Arsenal FC, FC Barcelona, FC Bayern München, BV Borussia Dortmund y Tottenham Hotspur FC. La intención del conjunto 'Rouge et Noir' sigue siendo la de conservar el mayor tiempo posible a la joya de la corona de su prestigiosa cantera, de la que han salido talentos como Gourcuff, Ousmane Dembelé, Brahimi o Doucouré en los últimos años. Olivier Letang, presidente del club bretón, fue destituido el pasado 7 de febrero por la negociación que estaba llevando a cabo con el Real Madrid para el próximo verano a expensas de la junta de accionistas. El cuadro 'blanco' ya ha invitado al jugador, junto a su familia, para que conozca Valdebebas y las instalaciones del club pero el franco-angoleño es consciente de que solo ficharía por el Real Madrid si le aseguran tiempo de juego. 

22 marzo 2020

EQUIPOS DE LEYENDA: El Ajax de Van Gaal

Todo comenzó a principios de los 90, con la llegada de Louis Van Gaal al banquillo 'Amsterdammer'. Aunque no pudo triunfar en el club de su vida, Van Gaal consiguió tener una segunda oportunidad en el AFC Ajax. Louis se hizo cargo de la dirección de la cantera del club 'franjirrojo'. Su arrolladora personalidad le hizo destacar y pasar a ser uno de los ayudantes de Leo Beenhaker, hasta que el 30 de septiembre de 1991 se convertía en el relevo del técnico de Rotterdam.

El primer año del Ajax bajo su mando no fue fácil. Los resultados no eran los esperados y el fútbol no era brillante. El PSV Eindhoven de Guus Hiddink y Romario arrollaba en la Eredivisie y en la grada del antiguo estadio De Meer coreaban con nostalgia el nombre de Johan Cruyff. Parecía que el recorrido de Van Gaal en el banquillo 'ajaccied' iba a ser corto pero los holandeses comenzaron a avanzar rondas en la Copa de la UEFA, y en la final a doble partido el Ajax se impuso al AC Torino de los Marchegiani, Martín Vázquez, Scifo, Lentini o Casagrande, consiguiendo un título europeo tras cinco años de sequía.

Aquel trofeo fue el inicio de un ciclo glorioso que fue moldeándose durante años. En la 1992-93 el Ajax solo pudo conquistar la Supercopa y la Copa holandesa. Para la siguiente temporada el Ajax perdió a dos de sus jugadores más importantes, Wim Jonk y, sobre todo a Dennis Bergkamp (traspasado al FC Internazionale Milano y que fue el máximo goleador holandés durante tres temporadas consecutivas, de la 1990-91 a la 1992-93). A cambio Van Gaal comenzó a dar protagonismo a jóvenes canteranos como Edwin van der Sar, Edgar Davids, Clarence Seedorf, Michael Reiziger, Winston Bogarde, Patrick Kluivert o los gemelos De Boer (algo más mayores). Además se apostó por los fichajes de algunas promesas como Marc Overmars, el finlandés Jari Litmanen o los nigerianos Nwankwo Kanu y Finidi George. El regreso a casa del veterano Frank Rijkaard (tras su exitoso paso por el AC Milan) terminó por confeccionar un equipo que se convirtió en una máquina. El Ajax de Van Gaal conquistó la Liga tras 4 años de sequía ganándose el derecho de volver a jugar la Liga de Campeones.

Van Gaal fue perfeccionando el estilo de juego, instauró el 3-4-3 como sistema principal, creando un método de juego en el que el equipo si situaba por encima de los futbolistas (era el llamado Team-Building). Con un centro del campo en rombo, con un buen fútbol de bloque, basado en los apoyos entre los jugadores y las aperturas del balón a las bandas, donde dos extremos puros buscaban desde allí los pases al centro de la delantera. En la portería encontrabamos a un portero muy alto con un buen manejo con los pies. Su nombre Edwin van der Saar y acabaría jugando más de 700 partidos en sus 22 años de carrera. En el centro de la defensa encontramos al gran líder dentro del campo, el capitán Danny Blind, uno de los pocos veteranos importantes en el equipo que lideraba la defensa desde el líbero. Los flancos de la zaga los ocupaban Reiziger a la derecha, que podía ocupar el lugar de central o lateral derecho, y a la izquierda Frank de Boer, un central zurdo con una calidad técnica enorme. La defensa estaría escoltada por un veterano Frank Riijkaard en su última temporada en activo, que ocuparía la posición de mediocentro defensivo o incluso central dependiendo de las circunstancias del partido. Junto a él otros dos interiores que acabarían siendo de los mejores centrocampistas del mundo, Clarence Seedorf y Edgar Davids. Ambos interiores aportaban tanto calidad técnica como presencia física. La guinda al centro del campo la pondría un joven Jari Litmanen, que jugaría en la mediapunta con mucha facilidad para llegar al área y finalizar jugadas. El mejor jugador de la historia de Finlandia se hincharía a meter goles. Los dueños de las bandas serían el nigeriano Finidi a la derecha y Overmars a la izquierda. Dos extremos que aportaban velocidad, verticalidad y desborde. La lanza de ataque la lideraría un joven Nwanko Kanu, un delantero nigeriano de 198 centímetros de estatura pero bastante ágil con los pies totalmente desconocido a su llegada a Holanda. Otros actores principales de este equipo fueron Ronald de Boer, hermano de Frank, o un jovencísimo Patrick Kluivert.

En la 1994-95 Europa fue testigo del mejor del momento. Los holandeses superaron la fase de grupos con holgura, derrotando por dos veces al vigente campeón de Europa, el AC Milan de Fabio Capello, dando un verdadero golpe de efecto y demostrando que podrían ganar esa edición. Ni el SV Casino Salzburg ni el AEK FC fueron rivales, y el Ajax se clasificó primero de grupo, con 10 puntos, cinco más que el Milan (los 'rossoneri' recibieron una sanción de dos puntos tras los incidentes ocurridos en uno de los partidos disputados frente a los austriacos y fueron obligados a jugar dos partidos fuera de San Siro, por lo que culminaron la fase de grupos jugando en Trieste). En cuartos de final se deshicieron sin apuros del NHK Hajduk Split y en semifinales 'barrieron' al FC Bayern München con un memorable 5-2. En la final esperaba de nuevo el 'todopoderoso' Milan, que puso contra las cuerdas a los holandeses hasta la entrada en el césped de un jovencísimo Patrick Kluivert de tan sólo 19 años, quien marcaría el gol que le daría el título a cinco minutos del final y volvía a hacer Campeón de Europa al Ajax 22 años después.

Pese a la retirada de Rijkaard y la marcha de Seedorf a la UC Sampdoria el proyecto no corría peligro. El conjunto seguía por encima de las individualidades, que seguían siendo muchas y muy buenas. En la temporada 1995-96 el Ajax conquistó, en el estadio Olímpico de Tokio, la Copa Intercontinental al vencer en la tanda de penaltis al Grêmio FBPA de Luiz Felipe Scolari, donde destacaba un joven Mário Jardel. Además conquistaron la Supercopa de Europa en doble partido ante el Real Zaragoza de Víctor Fernández. También ganaron la Supercopa holandesa (un año después renombrada como Johan Cruijff Schaal) y su tercera Eredivisie consecutiva, convirtiéndose en el equipo más admirado de Europa. Su juego era coral, ordenado y preciosista siendo tan temido como admirado por las aficiones rivales. Se trataba de una máquina casi perfecta que llegó a permanecer 613 días y 75 partidos oficiales sin conocer la derrota.

El Ajax llegó a su segunda final de Liga de Campeones de forma consecutiva, aunque esta vez la tanda de los penaltis dio el título a la Juventus FC. Tras esa derrota y la entrada en vigor de la Ley Bosman el equipo se deshizo con la marcha de jugadores capitales. Louis Van Gaal se quedó para ver como ya nada volvería a ser igual, jugadores como Edgar Davids y Michael Reiziger firmaron por el AC Milan, Nwankwo Kanu se fue al otro equipo de la ciudad (el FC Internazionale Milano), mientras Lopera fichaba para el Real Betis a Finidi George por unos 1.000 millones de pesetas.

21 diciembre 2019

DORSALES MÍTICOS: 11 Klose

A pesar de contar a sus espaldas con una prolífica carrera a nivel de clubes, el hábitat natural de Miroslav Klose siempre fue la selección alemana. No en vano, es el máximo goleador de la historia de la 'Mannschaft', superando al mítico Gerd Müller. Pero para entender como un jugador por el que pocos confiaban en sus inicios, tendría un papel tan importante en la historia, hay que acudir a su propia mentalidad. Klose es un obsesivo del fútbol, un apasionado y un hombre con fuertes principios éticos y de trabajo. Repasaba sus partidos en vídeo, buscando pulir defectos, mejorar movimientos y detectar malas tomas de decisiones sobre el terreno de juego.

Miroslav Josef Klose nació el 9 de junio de 1978 en Opole (Polonia). Hijo del ex delantero germanopolaco Józef Klose, comenzó su carrera en el SG Blaubach-Diedelkopf del barrio de Kusel (República Federal de Alemania), donde sus padres tuvieron que emigrar en 1986 huyendo del régimen de la Polonia comunista, después de haber vivido en Francia siguiendo la carrera de su padre en el AJ Auxerre y FC Chalon-sur-Saône. Además, el joven 'Miro' se vio obligado a aprender un oficio, premisa indispensable impuesta por sus padres antes de dedicarse al fútbol profesionalmente. Y así lo hizo, se sacó el título de ebanista y a ello se dedicó desde los 17 años hasta los 21.

En 1998 fichó por el FC 08 Homburg-Saar, donde alternó el filial y el primer equipo de la Regionalliga (tercera división alemana). Una temporada más tarde firma con el 1.FC Kaiserslautern, donde comienza jugando con el equipo filial en la Regionalliga. En sus inicios, Klose era un delantero tosco, falto de habilidad, que suplía con mucho esfuerzo y un gran juego aéreo. Otto Rehhagel lo sube al primer equipo, debutando en la Bundesliga el 15 de abril de 2000 contra el Eintracht Frankfurt. La temporada siguiente se asentó en el primer equipo y desde ese momento, ya nada le podría parar. Gracias a su inteligencia y a su esfuerzo, fue ganando en lo táctico, en lo técnico y adquiriendo un amplio registro en el remate a puerta, consiguiendo 52 goles en 147 partidos (incluyendo 2 goles en la Copa de la UEFA 2000-01, donde el conjunto 'Die roten Teufel' alcanzó las semifinales).

En el verano de 2004, Thomas Schaaf se lo lleva al SV Werder Bremen por 5 millones de euros. En el conjunto 'Grün-Weiß' fue donde se pudo ver la mejor versión de Klose, quien, además de goles, dio muestra de sus valores, ya en su primera temporada. En un partido contra el Armenia Bielefeld falló, a propósito, un penalti, después de que el árbitro señalara la pena máxima en una caída suya dentro del área. El delantero alemán se levantó y le indicó al colegiado que el penalti no era tal pero éste no le hizo caso y se reafirmó en su decisión. Aquello le valió para ganarse el respeto de toda Alemania, así como el premio al 'Fair Play' de la Bundesliga aquella temporada. En el club 'hanseático' se convertiría en la estrella de un equipo con el que lograría ser máximo goleador de la Bundesliga en la temporada 2005-06 con 25 tantos, por delante de Dimitar Berbatov y Halil Altintop. En 2006, conseguía además, la DFL-Ligapokal (Copa de la Liga) ante el FC Bayern München y el título de Mejor Jugador alemán del año.

En 2007 fue traspasado al FC Bayern München a cambio de 11 millones de euros. Junto a él los refuerzos del club bávaro fueron Luca Toni (con quien formó dupla ofensiva), Zé Roberto, Hamit Altintop y Franck Ribéry. A pesar de sus buenas cifras de cara a gol en sus dos primeras temporadas, no llegó a aclimatarse. En las dos temporadas siguientes, las lesiones y la falta de gol, parecían anticipar el final de su carrera. Pese a todo, Klose consiguió marcar 53 goles en 149 partidos con el conjunto 'Die Roten', ganando 2 Bundesligas (2007–08 y 2009–10), 2 DFB-Pokal (2007–08 y 2009–10), 1 DFL-Ligapokal (2007) y 1 DFL-Supercup (2010). Además, en 2010, fue finalista de la Champions League, donde el conjunto de Louis van Gaal perdió ante el FC Internazionale Milano de José Mourinho.

En junio de 2011, Klose abandonó el club bávaro tras fallidos intentos de renovación. Días después, cuando ya contaba con 33 años, decidió probar en el extranjero y fichó por la SS Lazio. En su primera temporada convirtió 13 goles en la Serie A, demostrando que a pesar de la edad aún estaba para el fútbol de élite. En la temporada 2012-13 ganó la Coppa Italia a la AS Roma y esa temporada marcaba 15 tantos en liga, convirtiéndose en el primer jugador capaz de marcar 5 goles (ante el Bologna FC) en el mismo partido en la Serie A después de 27 años. Además, en 2012, se ganó el respeto de todo Nápoles, de Italia y del resto del mundo, con una acción parecida a la que había tenido años atrás en Bremen. Después de marcar un gol con la mano que ponía a su equipo por delante en el marcador, Klose se acercó y, susurrándole, admitió ante el árbitro que el gol no era legal. El colegiado rectificó y la Lazio acabaría perdiendo 0-3. Poco importaba. 'Miro' había dado un tremendo ejemplo al fútbol. Permaneció tres temporadas más en el conjunto 'Biancocelesti', marcando 63 goles en 170 partidos durante las cinco temporadas que estuvo en el Calcio.

A pesar de haber nacido en Polonia, Klose ha sido internacional con Alemania. En enero de 2001 Jerzy Engel, seleccionador polaco, viajó hasta Kaiserslautern para intentar convencer a 'Miro' de jugar con el conjunto 'Biało-czerwoni' aunque el espigado delantero declinó el ofrecimiento para poder jugar con la Alemania de Rudi Völler. Debutó con la 'Mannschaft' el 24 de marzo de 2001 ante Albania en el BayArena de Leverkusen, donde Klose marcó el 2-1 definitivo. Al año siguiente dos hat-tricks ante Israel y Austria en los amistosos previos al Mundial de 2002 fueron suficientes para hacerse con un puesto en la alineación titular durante la cita mundialista. Precisamente en el Mundial de Corea del Sur y Japón Klose alcanzó fama internacional al marcar cinco goles de cabeza, terminando como máximo goleador del campeonato junto con el brasileño Rivaldo. Además, se convirtió en el primer jugador en marcar cinco cabezazos en la fase final de un Mundial. 

Fue campeón del mundo en el Mundial de Brasil 2014, subcampeón en Corea del Sur y Japón 2002, y logró el tercer puesto en las citas mundialistas de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. También fue subcampeón en la Eurocopa de Austria-Suiza 2008 y bronce en la de Polonia-Ucrania 2012. Un palmarés envidiable a nivel de selecciones. También participó en la Eurocopa de Portugal 2004, entrando como suplente ante Letonia y República Checa. Klose acababa de recuperarse de una lesión en la rodilla, no consiguió marcar y Alemania no pudo pasar de la fase de grupos. Pero sin duda, la mayor gesta lograda por Klose a nivel individual ha sido la de superar a Ronaldo como máximo goleador histórico de los Mundiales. Son 16 goles los marcados por el 'bombardero' alemán, siendo en dos de ellos Bota de Oro y Bota de Plata.

Tras su retirada de los terrenos de juego, ha querido seguir ligado al fútbol desde los banquillos. Por ello, llegó a un acuerdo con Joachim Löw, seleccionador alemán, para unirse (paralelamente a su formación como entrenador) al equipo técnico de la 'Mannschaft' en la fase de clasificación para el Mundial de Rusia 2018. "Leer un partido, desarrollar estrategias y tácticas, ya me apasionaba como jugador" declaraba Klose en su presentación con el equipo de Löw. Desde mayo de 2018 es el entrenador del conjunto sub-17 del FC Bayern München y es habitual verlo en partidos benéficos o de leyendas de la selección germana.

21 agosto 2019

Home Ground


Título Original: Heimebane
Año: 2018
Duración: 50 min.
País: Noruega
Director: Yngvild Sve Flikke, Stian Kristiansen, Arild Andresen, Cecilie Askeland Mosli,  Eirik Svensson
Guión: Johan Fasting, Linn-Jeanethe Kyed, Christian Almerud Owe
Reparto: Ane Dahl Torp, John Carew, Axel Bøyum, Emma Bones, Nader Khademi, Morten Svartveit, Rune Sæter, André Sørum, Kristian Dolmen, Endre Synnes Hagerup, Per Jan Vinje, Julia Bache-Wiig, Thor-Ivar Forsland, Mbake Konte, Rolf Kristian Larsen, Bjarte Hjelmeland, Svein Roger Karlsen, Even Vesterhus, Josefine Agathe Hove, Cato Eiksund, Simon Holstad Grimstad, Steffen Grytten, Waleed Khan, Hans Edvard Nordang, Andreas Dimmen Sæther, Eirik Risholm Velle, Michael Stilson, Kathrine Thorborg Johansen, Karoline Isaksen, Oskar Fjortoft Sandanger, Lars Arentz-Hansen, Andre Brunvoll, Marina Popovic, Rasmus Wold, Vegar Hoel, Henriette Friis Marø, Kamal Mustaffai, Mads Ousdal, Kingsford Siayor, Jonas Strand Gravli, Niklas Gundersen, Morten Pedersen, Steinar Klouman Hallert, Jon Henriksen, Kenneth Hermansen, Hauk Heyerdahl, Sara Khorami, Oddgeir Thune
Productora: Motlys / NRK
Género: Drama

El Varg IL es un equipo recién ascendido a la Eliteserien (primera división noruega) que pierde a su entrenador poco antes de que arranque la liga. Michael Ellingsen, es un jugador en los últimos años de carrera pero con gran ambición y que busca ese gran último contrato como entrenador-jugador, aunque su decepción llega cuando en su lugar la directiva contrata a una mujer con grandes éxitos en el fútbol femenino.

En un mundo tradicionalmente dominado por hombres, Helena Mikkelsen comienza a superar barreras y estereotipos con sus conocimientos futbolísticos y su carácter para entrenar a sus nuevos pupilos. La repulsa de ciertos fans, la dificultad de lidiar con el vestuario, algún que otro compañero que espera el batacazo más que el triunfo y unos cuantos etcéteras son algunas de las tramas que hacen que 'Home Ground' tenga la suficiente garra para engancharnos.

La serie nos sumerge en el ambiente futbolístico desde el comienzo. Presenta varios frentes abiertos que pueden transformar la serie en un cruce de tramas interesantes. Muestra cómo Mikkelsen tiene que hacerse valer en un mundo de hombres. Está preparada para ser la entrenadora del equipo, pero tiene que demostrarlo constantemente, tiene que conseguir el respeto de sus jugadores, lograr resultados sobre el césped y lidiar con el clima de un vestuario, que puede ser muy frágil. Mikkelsen, además, gestiona su vida familiar como madre soltera de un adolescente.

Por su parte, Ellingsen se encuentra ante la difícil tesitura de decidir si deja el fútbol, pues su físico ya no responde como antes y llegan jóvenes que pujan por ser los nuevos centros de atención. Todo esto se entrelaza en una historia que aspira a mostrar el mundo del fútbol de una manera diferente, y con una protagonista que acaba atrapando a los espectadores por todas las dificultades que tiene que superar.

31 julio 2019

Zidane no aprende

La pretemporada blanca se ha convertido en un juicio trascendental para el incipiente segundo proyecto de Zinedine Zidane en el Real Madrid. El balance arroja, hasta el momento, datos demoledores para el marsellés: una victoria, tres derrotas, 13 goles en contra y cinco lesionados. La realidad del presente 'blanco' refleja la negación del técnico francés a una renovación que aunque él mismo anunció al finalizar la pasada temporada no se ha llegado a ejecutar. Entre Zidane y el club, el Madrid parece empeñado en no dar por terminada la etapa del equipo que aún es conocido por haber conseguido tres Ligas de Campeones seguidas y la revolución de nombres que se antojaba necesaria, que fue exigida por la grada y prometida por el club, parece más lejos que nunca.

Por lo visto en las alineaciones que ha presentado el francés durante la pretemporada, y teniendo en cuenta las decisiones que se han tomado en cuanto a la configuración de la plantilla, ese grupo invariable no solo se ha mantenido, sino que seguirá siendo parte importante del equipo la próxima temporada. Si bien es cierto que ninguno de los fichajes de esta temporada (excepto Hazard) tienen, a priori, el cartel de titulares, los hombres de confianza no han cambiado, su base es la misma y no se ha saltado apenas el guión de un equipo que ya defraudó la pasada campaña. 

Cuando el francés abandonó el Real Madrid en junio de 2018, el equipo ya daba señales de desgaste. La Decimotercera cicatrizó algo la herida que se empezaba a vislumbrar, pero era evidente que el equipo llegaba con la lengua fuera tras un lustro histórico, especialmente en Europa. Sin embargo, Zidane tiene la nostalgia propia de los imperios ya caducos, se aferra a las viejas glorias y desprecia a los jóvenes. Datos que vemos claramente si desglosamos los minutos disputados por los jugadores 'blancos' en esta pretemporada. Sólo encontramos un fichaje entre los seis únicos jugadores que superan los 200 minutos en el campo, Hazard (230'). Los otros cinco ya deben sonar entre la afición madridista: Kroos (262'), Sergio Ramos (260'), Modrić (249'), Marcelo (230') y Benzema (230').

El derbi contra el Atlético de Madrid sacó a la luz todas las miserias de un equipo a la deriva. Frente al conjunto del 'Cholo', el resultado no reflejó con exactitud lo que fue el partido, sino que se quedó corto a la hora de ponderar el despropósito del equipo de un Zidane que continúa presentando unas credenciales que no alejan los fantasmas de la temporada pasada. Y es que la salida al campo del conjunto 'blanco' en los tres amistosos de Estados Unidos, y frente al Tottenham Hotspur en la Audi Cup, ha sido de muy baja intensidad, hasta el punto de recibir 9 de los 13 tantos encajados en la primera mitad (el Madrid, de hecho, no ha ido ni un solo minuto por delante del marcador). La sensación de estar varios pasos por detrás físicamente de todos los equipos enfrentados. En todo balón dividido, la pierna rival se adelantaba a la blanca y eso obedece tanto al factor intensidad como al físico. Además, los cambios del francés no han surtido demasiado efecto y en ningún caso han sorprendido o han servido para probar a jugadores en otras posiciones. De permutas en el sistema, nada. Quizá porque todavía faltan llegadas o porque no termina de encontrar la tecla, pero no hay nada de lo que dijo que habría y el Madrid ha dado la imagen de un equipo totalmente perdido, carente de pasión, apático y mediocre.

Zidane habrá apuntado en su cuaderno de deberes, con letras bien grandes, la debilidad de su línea defensiva, incapaz de reaccionar cada vez que un rival merodea el área. El Real Madrid sufre a la hora de bascular hacía atrás (es una realidad pero no sólo atañe a la defensa, si no a todo el equipo) y esto también se demostró ante los 'rojiblancos', que hicieron mucho daño con pases directos a la espalda de los centrales. Con un Sergio Ramos en perfil bajo, un Marcelo lamentable desde el curso pasado, la salida de Reguilón (con la que buena parte de la afición no está de acuerdo en función del rendimiento que dio durante la pasada campaña), la lesión de Ferland Mendy (que estará en torno a un mes de baja), y sin que se haya producido el estreno de Militão (se acaba de unir al equipo), la defensa sobre la que trabaja Zidane de cara al inicio de curso en agosto sigue siendo la misma que encajó 46 goles en liga la pasada temporada, la segunda cifra más alta en la última década, solo por detrás de los 52 encajados en la 2008-09.

Tampoco se ha modificado la silueta del centro del campo, en la que no se ha incorporado ningún jugador del corte de los Kovačić, Marcos Llorente o Dani Ceballos, todos ellos ya fuera del club. Los problemas en el centro del campo se han vuelto a evidenciar y es necesaria la presencia de un centrocampista físico con capacidad para abarcar campo. Con Casemiro de vacaciones por su participación en la Copa América, Kroos volvió a ejercer de sustituto del brasileño, una tarea en la que ya se desempeñó el curso pasado y evidenció carencias. Junto al medio alemán, mantiene su condición de intocable un Modrić que sigue sumido en la indefinición, aún sin la excusa de la sobrecarga física; e Isco, que aunque ha resultado irrelevante en la mayoría de sus apariciones, mantiene el 'cariño' del técnico francés.

La única línea que se ha visto ligeramente renovada ha sido la del ataque madridista. Con la gravísima lesión de Asensio, la más que probable salida de Bale y la llegada de Hazard, Rodrygo y Jović, al margen del belga ninguno de los otros dos, especialmente el serbio, ha presentado credenciales suficientes para asaltar la titularidad. Los 60 millones de euros invertidos en él solo han desfilado por el campo durante 90 escasos minutos, y en ellos no ha demostrado argumento alguno para comprometer la titularidad de Benzema.

A pesar de todo, el tono de Zidane en sus comparecencias públicas ha sido plano. No ha variado. Ni se ha autocriticado por la mala imagen del equipo, ni ha elevado la voz ante la actitud de su plantilla, ni ha exigido a la directiva más incorporaciones. Ha lanzado un discurso plagado de excusas y valores que nada tienen que ver con el Real Madrid y la imagen que proyecta ante una afición a estas alturas ya pesimista no es la más adecuada para pensar en una reacción.

La única bala que le queda a Zidane para aportar algo de vida a su nuevo proyecto es el fichaje de Pogba. Una llegada que, por otro lado, se complica y desmitifica el pensamiento que existía en las altas esferas madridistas de que, con el francés en el banquillo, el proyecto 'blanco' es mas atractivo. El jugador del United, a parte de aumentar la calidad de la plantilla, ofrece una serie de condiciones que, en estas primeras pruebas veraniegas se han echado en falta. Sobre todo el físico pues Pogba es un 'todocampista' que participa tanto en la defensa como en el ataque, donde ha demostrado su gran llegada aportando goles y asistencias

Estamos a finales de julio y el madridismo percibe un extraño aroma que no invita al positivismo. Está cansado de escuchar promesas, sin pruebas tangibles de que se dan pasos por el camino adecuado y ve como de seguir así se avecina otro año en el que en el mes de diciembre se estará fuera de la lucha por LaLiga y sin entrenador; y en febrero fuera de la Liga de Campeones... y mientras Florentino prometiendo la 'enésima' revolución para la siguiente temporada, o para cuando se deje de pagar la absurda remodelación del Santiago Bernabéu.

30 julio 2019

Havertz, la nueva sensación alemana

Alemania sigue sacando jugadores de una muy alta calidad futbolística y Havertz no ha sido la excepción. Es uno de los jugadores más talentosos de la Bundesliga. El zurdo del Leverkusen está pulverizando todos los récords de precocidad existentes en el fútbol germano y todos los grandes equipos de Europa quieren hacerse con su talento. Havertz está llamado a ser el estandarte de la nueva 'Mannschaft'.

Kai Lukas Havertz nació el 11 de junio de 1999 en Aachen, ciudad en el distrito gubernamental de Colonia en la región de Renania del Norte-Westfalia (Alemania). Comenzó a jugar en el SV Alemannia Mariadorf, club de la ciudad de Alsdorf, donde creció. En 2009 se unió a las categorías inferiores del Aachener TSV Alemannia 1900 (conocido coloquialmente como Alemannia Aachen), donde llamó la atención de varios clubes de la Bundesliga gracias a sus actuaciones, por lo que solo una temporada después, con apenas 11 años, recaló en la disciplina del Bayer 04 Leverkusen, en el que culminó las divisiones infantiles y comenzó su etapa juvenil. Desde entonces, la carrera de Havertz ha estado marcada por su precocidad. El 14 de junio de 2014, cuando recién había cumplido los quince años, realizó su debut con el equipo sub-17 en la B-Junioren-Bundesliga y solo dos años después, en 2016, tras marcar 18 goles para el equipo juvenil, fue galardonado con la medalla Fritz Walter de plata sub-17 antes de irrumpir en el primer equipo de la aspirina la temporada siguiente.

En la temporada 2016-17, Roger Schmidt, entrenador del Bayer Leverkusen, decidió ascender a Havertz al primer equipo, con la idea de darle minutos en la Bundesliga y, paralelamente, terminar su formación en el sub-19. Realizó su debut profesional el 15 de julio de 2016, en un partido amistoso de pretemporada ante el SC Verl. Su debut en la Bundesliga se produjo el 15 de octubre de 2016, en la jornada 7 ante el SV Werder Bremen, cuando sustituyó en el minuto 83 al chileno Charles Aránguiz. Su primer gol lo marcó ante el VfL Wolfsburg en el BayArena el 2 de abril de 2017, convirtiéndose en el jugador más joven de la historia del Leverkusen que marcaba un tanto en la Bundesliga. Desde entonces, la joya del conjunto de la aspirina no soltó la titularidad y terminó jugando un total de 27 partidos (3 de ellos de Champions League), donde marcó cuatro goles y dio seis asistencias.

Havertz continuó impresionando durante la temporada siguiente con Heiko Herrlich como nuevo ocupante del banquillo del conjunto 'Die Werkself'. El joven centrocampista se hizo un sitio en el once titular cuando apenas acababa de cumplir la mayoría de edad. Jugó un total de 30 partidos, dio nueve asistencias y marcó 3 tantos ante VfB Stuttgart, Hamburger SV y RB Leipzig. Además, el 14 de abril de 2018, Havertz se convertía en el jugador más joven en la historia de la Bundesliga en jugar 50 partidos con solo 18 años y 307 días, rompiendo el récord que Timo Werner tenía anteriormente.

La temporada pasada, su tercera en el Leverkusen, Havertz ha tenido una gran progresión. Y eso que comenzaron con tres derrotas, pero en la jornada 4 apareció para darle el gol del triunfo ante el 1.FSV Mainz y así cerrar una semana espectacular, ya que venía de hacerle un doblete al PFC Ludogorets en la Europa League. Havertz tuvo un rol de mayor peso en el equipo y fue un fijo en el conjunto de la aspirina, jugando prácticamente todos los minutos del curso (en febrero se convertía en el segundo jugador más joven en disputar 75 encuentros en la Bundesliga, solo por detrás de Julian Draxler). Lo hizo, además, ofreciendo un gran rendimiento. Sus 20 goles y siete asistencias en 40 partidos así lo demuestran. Se convirtió en uno de los nombres de la pasada edición de la Bundesliga y a sus 20 años es ya un referente en el ataque del Leverkusen junto a Julian Brandt, otro talentoso alemán con quien se entiende a las mil maravillas.

Bastan unos minutos para darse cuenta de que estamos ante un jugador que entiende el juego. Havertz es un futbolista vertical, astuto, de los que lo hacen sencillo. A pesar de su tierna edad, cumplió 20 en junio, el zurdo muestra la pausa de todo un veterano. Es un jugador que necesita estar en contacto con el balón. Cuando la toca, el Leverkusen es un equipo marcadamente vertical y él tiende a ser quien une a un conjunto que, sin él, parece inconexo. Es un jugador capaz de alterar un partido con su pegada, pero también puede hacerlo activando a sus compañeros con su visión de juego, luchando balones divididos o dando un respiro al equipo lanzando pases en largo. Sus propias virtudes lo acercan de manera natural al área rival porque la felicidad llega a través de los goles, pero estaríamos dibujando el retrato equivocado si quedase la idea de que su remate es lo único que destaca de su repertorio. Havertz puede jugar prácticamente en cualquier puesto del centro del campo. Es denominado en Alemania como un 'Alleskönner', un todoterreno como se diría aquí. Herrlich decidió en varios partidos del inicio del curso pasado retrasarlo al mediocentro, aunque su posición habitual es la de mediapunta. Allí su incidencia en el juego parecía mayor y, por lo tanto, más determinante para los 'Die Werkself', al menos en fase ofensiva. De este modo, estamos ante un mediapunta que ha actuado en ocasiones de mediocentro, pero que en sus primeros partidos actuaba en banda. Sin embargo, su falta de velocidad no le potencian como extremo. Por cualidades, también podría ser un interior en un 4-3-3. Desde esas posiciones internas se verán mejor sus condiciones para el fantástico golpeo en largo, la visión para el último pase, sus giros que anteceden a elegantes conducciones, que gracias a su zancada, disimulan la falta de una punta de velocidad extra. Además, el chico está mostrando cada vez más llegada al área rival. Su disparo, efectuado casi sin esfuerzo, es altamente preciso. Sus 188 cm podrían ayudarlo para ganar más duelos aéreos de los que vence si se aplica en este sector, pudiendo beneficiar más en las jugadas de estrategia, de las que podría terminar siendo, por otra parte, uno de los lanzadores recurrentes. Es un jugador plástico, vistoso y de gran gesto técnico. Domina los espacios, no se desgasta con carreras hacia ningún lugar. Su posicionamiento entre líneas es siempre correcto y sabe identificarse como 'tercer hombre'. Posee una muy alta calidad en los controles orientados o recepciones ante balones difíciles de dominar. Después, encuentra el espacio antes de recibir y entiende por dónde debe continuar la jugada y la ejecuta sin dilación. No se entretiene si no es necesario, ni da toques superfluos, de ahí que sea muy difícil verle perder posesiones. El propio Lothar Matthäus, campeón del mundo en 1990 y último balón de oro alemán en 1991, no ha dudado en señalarlo como el próximo crack germano. "Ha puesto el listón muy alto, para mí fue el jugador de la temporada. Si Havertz mantiene un nivel tan alto y conserva esa ligereza, astucia, presencia y peligrosidad de cara a puerta, entonces podría llegar a convertirse en mi sucesor como balón de oro".

Internacional por Alemania, Havertz ha jugado con las selecciones sub-16, sub-17 y sub-19 cumpliendo un exitoso proceso en las selecciones juveniles alemanas. En 2016 disputó en Azerbaiyán el Europeo sub-17, donde apareció en los cinco partidos de Alemania, marcando un gol ante Austria antes de que los pupilos de Meikel Schönweitz fueran eliminados por España en las semifinales. El 29 de agosto de 2018, fue llamado por primera vez para jugar con la 'Mannschaft'. Joachim Löw quedó cautivado por el juego de la perla del Leverkusen y lo tomó en cuenta para el inicio de una renovación en el combinado teutón después de la catástrofe en el Mundial de Rusia. Havertz fue incluido en la convocatoria para los partidos ante Francia y Perú y fue en este último, disputado el 9 de septiembre de 2018 en el Rhein-Neckar-Arena de Sinsheim, cuando sustituyó en el minuto 88 a Timo Werner, convirtiéndose así en el jugador más joven en debutar con la camiseta de Alemania, a los 19 años, 2 meses y 29 días. No pudo entrar en la siguiente convocatoria ante Holanda y Francia por una pequeña lesión, pero a sus 20 años ya se ha convertido en un fijo en las convocatorias de Joachim Löw y ha disputado otros dos partidos ante Rusia y Serbia (ambos como titular).

Durante prácticamente toda la temporada pasada se habló de la posible salida de Havertz al FC Bayern München, pero el joven centrocampista no tiene intención de moverse del Bayer 04 Leverkusen, por el momento. Kai ha declarado en varias ocasiones que pretende jugar al menos una temporada más en el conjunto de la aspirina, donde tiene contrato hasta 2022, y quiere seguir creciendo para dar el salto a un grande de Europa más adelante. Al interés del campeón alemán se suma también el del FC Barcelona, Manchester City FC, Real Madrid CF, Paris Saint-Germain FC y del Liverpool FC. Eso sí, la directiva del Leverkusen no le dejará salir por menos de 100 millones.