30 enero 2013

Football Factory (Diario de un Hooligan)


Título Original: The Football Factory
Año: 2004
Duración: 90 min.
País: Gran Bretaña
Director: Nick Love
Guión: Nick Love (Novela de John King)
Reparto: Danny Dyer, Frank Harper, Tamer Hassan, Roland Manookian, Neil Maskell, Dudley Sutton, Matthew Baggott, Calum McNab, John Junkin, Jamie Foreman, Tony Denham, Kara Tointon, Sophie Linfield, Danny Kelly, Michele Hallak, Daniel Naylor, Alison Egan
Productora: Vertigo Films
Género: Drama

Enfocada en lo que sucede no dentro del terreno de juego, sino al otro lado de la línea de cal, esta magnífica cinta de Nick Love, nos permite introducirnos en el violento mundo de los aficionados más radicales de Inglaterra a través de la vida de Tommy Johnson, un veinteañero adicto al alcohol, a la violencia y, sobre todo, al Chelsea, el equipo por el que es capaz de hacer cualquier cosa. 

Love, en un arranque fantástico, nos da unas breves pinceladas del germen de tal violencia; su protagonista (con un trabajo sin futuro y sin grandes aspiraciones vitales, que vive para el fin de semana, y que ha convertido el fútbol en su gran pasión) es el prototipo perfecto para hacernos entender de donde proviene esa violencia: de su frustración vital.

Basado en el libro 'The Football Factory' esta es una cinta de culto para cualquier aficionado al fútbol a pesar de que para los muy cinefilos pueda parecer burda y sin sentido. Creo, sinceramente, que es una película que refleja perfectamente el modo de vida y el estilo de los hooligans británicos, el modo de organizarse, la manera de pensar, la estética, los vicios que tienen, etc... cosas que demuestran que el autor sabe de lo que habla.

Lo verdaderamente curioso, es que a pesar de la dureza de la trama y de ciertas impactantes secuencias, la película no hiperboliza ni un ápice, dando constantemente una sensación de total realismo que hace estremecerse al espectador, fan o no del fútbol.

28 enero 2013

DORSALES MÍTICOS: 9 Bobby Charlton

Si hoy en día a Old Trafford se le llama el 'Teatro de los Sueños' gran parte de la culpa la tiene nuestro pequeño protagonista. Bobby Charlton es considerado por la FIFA como el mejor jugador inglés de todos los tiempos y uno de los mejores jugadores europeos del siglo XX. Es historia viva del Manchester United, y uno de los pocoscomponentes de la selección inglesa que ha logrado superar la barrera de los cien partidos internacionales.

Robert Charlton nació el 11 de octubre de 1937 en Ashington (Inglaterra). Comenzó a jugar en el equipo de su colegio, en Northumberland. Sus principales virtudes eran la velocidad y sus fintas, que no pasaron desapercibidos para Joe Armstrong, jefe de ojeadores del Manchester United. Muchos equipos se disputaron al joven prodigio, pero al final fue Matt Busby, el entrenador de los 'Red Devils', quien se hizo con el jugador en 1953, a pesar de los lamentos de su madre (cuyo padre y cuatro hermanos fueron profesionales), a quien no le gustaba mucho que el joven 'Bobby' se enrolara en una profesión tan insegura. De ahí que estuviera trabajando como aprendiz de ingeniero hasta que, un año después, con 17 años, firmó su primer contrato profesional. El 6 de octubre de 1956 debutó con el primer equipo del United contra el Charlton Athletic y celebró la ocasión marcando dos goles, entrando así a formar parte de la larga lista de los 'Busby Babes', la colección de talentosos jóvenes jugadores a los que Matt Busby dió entrada en la reconstrucción del club tras la Segunda Guerra Mundial. La competencia por la titularidad era intensa y no se hizo con un hueco en el once inicial hasta el último tramo de la temporada 1956-57. El United logró el título de liga esa temporada, al que Charlton contribuyó como extremo zurdo con diez goles en 14 partidos.

Una final de la Copa de Inglaterra y una semifinal de Copa de Europa parecían ser el preludio de logros más importantes, sin embargo, la carrera deportiva de Bobby Charlton recibió un duro golpe el 6 de febrero de 1958 con el desastre áereo de Múnich. Tras un disputar un partido de los cuartos de final de la Copa de Europa ante el Estrella Roja de Belgrado, el avión en el que volaba el United se estrelló en el aeropuerto bávaro. En el accidente fallecieron 23 personas entre jugadores, cuerpo técnico, periodistas y personal aéreo. Ocho de ellos eran compañeros de Charlton, que salió disparado del avión todavía sujeto a su asiento. Con apenas 20 años, aunque resultó ileso, las secuelas mentales que le quedaron por la pérdida de tantos compañeros en circunstancias tan dramáticas muy pronto se hicieron patentes y comenzó a perder el pelo. 

El fútbol se convirtió en el único camino para superar ese difícil trago, y poco a poco Busby fue reconstruyendo el grupo lo mejor que pudo, e hizo de Charlton la piedra angular de su nuevo equipo. En 1963 el éxito volvió a Old Trafford con la Copa de Inglaterra, título al que seguirían en 1965 y 1967 dos títulos ligueros más. La gloria llegó para Charlton en su país en la temporada siguiente cuando, diez años después del accidente de Múnich, el United derrotaba al Benfica por 4-1 en Wembley en la final de la Copa de Europa y se convirtía en el primer equipo inglés que alzaba el codiciado trofeo. Para Bobby Charlton (autor del primer y el cuarto de los goles de su equipo), Busby y el guardameta Billy Foulkes, el otro jugador superviviente del accidente que seguía en el equipo, fue un momento especialmente emotivo.

Balón de Oro en 1966, fue nombrado Oficial de la Orden del Imperio Británico en 1969 y Comendador de la misma orden en 1974. Bobby siguió divirtiendo a los aficionados como parte del fantástico triunvirato Best-Law-Charlton antes de abandonar el United en 1973. Su breve estancia como jugador-entrenador de otro equipo del noroeste, el Preston North End FC, le demostró que el mundo de los banquillos no era para él. Posteriormente, Charlton jugó durante un breve período para el Waterford United FC en la República de Irlanda donde puso fin a su carrera futbolística en 1976.

Internacional en las categorías inferiores de Inglaterra, debutó con los 'Three Lions' frente a Escocia en Hampden Park el 19 de abril de 1958. Su rendimiento le permitió ser convocado para el Mundial de Suecia'58, pero el combinado fue eliminado a las primeras de cambio por la URSS, sin que Charlton lograra jugar ni un solo minuto. Cuatro años después, cuando se celebró el Mundial de Chile'62, Charlton ya se había afianzado en el equipo. Su primer gol en un Mundial, contra Argentina, contribuyó a poner a Inglaterra en cuartos de final, antes de que la eliminara Brasil, a la postre campeona de aquella edición. 1966 quedó marcado en la memoria de los ingleses y fue uno de los mejores de Charlton, que contaba por aquel entonces 28 años. Junto a su hermano Jackie, que se había convertido en un bastión de la defensa inglesa, Bobby fue el motor del equipo que ganaba en la final a la Alemania Occidental de Helmut Schön, y recibían la copa Jules Rimet de manos de la Reina Isabel II el 30 de julio de aquel año. 

Dos años después participó en la Eurocopa de Italia'68, donde Inglaterra quedó tercera por detras de Italia y Yugoslavia. Cuando viajó a México'70 Charlton, con 32 años de edad, seguía en plena forma. Tras superar la fase de grupos, se enfrentó a Alemania en cuartos de final, en una épica repetición de la final de Inglaterra'66. Con Inglaterra venciendo 2-1 y con 20 minutos por delante, Alf Ramsey retiró del terreno de juego a Charlton para preservarlo para la semifinal. Un gol de Uwe Seeler llevó el partido a la prórroga, donde Gerd Müller marcó el gol que dio la victoria a los alemanes. Tras el pitido final del choque, disputado en el Estadio León de Guanajuato, Charlton anunció su retirada en su partido 106 con la selección, batiendo el récord de apariciones con la camiseta de Inglaterra que ostentaba Billy Wright. 

Tras su retirada de los terrenos de juego aceptó un cargo en la junta directiva del Wigan Athletic, para luego ocupar el cargo de manager-entrenador durante la temporada 1982-83. En junio de 1984, Charlton se convirtió en director del Manchester United, un cargo que ocupa hasta hoy. En Old Trafford todavía se recuerda el fútbol de Bobby Charlton, sin duda uno de los pilares por los que todavía se aguanta dicho estadio. Además, de no ser por el sempiterno Ryan Giggs, a día de hoy se mantendría como el jugador con más partidos disputados con los 'Red Devils' tanto en números totales, 758 partidos, como en Liga, 606 encuentros. Eso sí, todavía sigue siendo el máximo goleador del United, con 249 goles tras diecisiete años en el club. Además de haber recibido anteriormente la Orden del Mérito de la FIFA, recibió el título de 'Sir' en junio de 1994. Charlton es una figura emblemática, un puente entre el pasado, el presente y el futuro del United.

25 enero 2013

¿Debe el Real Madrid fichar un portero?


Aunque todo parecía que la patada involuntaria de Arbeloa sobre Casillas se quedaría en un susto, finalmente no ha sido así y los servicios médicos del Real Madrid han confirmado que el capitán blanco sufre una fractura en la base del primer metacarpiano de su mano izquierda.

El capitán merengue será operado en unas horas para reducirle la rotura y estará al menos dos meses fuera de los terrenos de juego, el tiempo justo en que el equipo se juega más de media temporada, tanto en la Copa del Rey como en la Liga de Campeones. Por este motivo son muchos los que se preguntan si Antonio Adán está capacitado para cubrir el puesto en este tiempo o si el Real Madrid debería acelerar la incorporación de un cancerbero de garantías en el mercado invernal.

Es cierto que estaba previsto para el próximo verano el fichaje de un portero que hiciera competencia a Casillas, ya que es más que probable que Adán busque minutos lejos del Bernabéu, pero la lesión del mostoleño ha cambiado el escenario y el Real Madrid podría ir al mercado de invierno para tapar el hueco dejado por su capitán. El principal problema es que solamente quedan seis días para la finalización del mercado invernal y de no encontrar un perfil de garantías no quedará otra que confiar la portería blanca a Adán y Jesús Fernández. 

Ahora vienen partidos importantes, y jugarlos sería un extra de motivación para el de Mejorada (semifinales de la Copa del Rey frente al Barcelona; los octavos de final de la Champions Legue frante al Manchester United; y los partidos de Liga contra Getafe, Granada, Sevilla, Rayo Vallecano, Deportivo de La Coruña, Barcelona y Celta). Pienso, sinceramente, que Adán está más que capacitado para jugar en Primera División, y lo que necesita es tener el respaldo del club, de la afición, del cuerpo técnico y de todos sus compañeros, igual que lo ha tenido Casillas durante todos estos años... y así será mucho más cómodo y no con la presión mediática de dejar a Casillas en el banquillo. 

Independientemente de esto, yo si que ficharía un recambio de urgencia, quizá no para jugar (porque ya he dicho que Adán se ha ganado el derecho a tener una oportunidad), pero sí para estar al quite por si el rendimiento del canterano está por debajo de lo esperado. No digo con esto que Adán no esté preparado para asumirlo, el problema es que a día de hoy es una incógnita, y ya no es valida la opción de darle partidos para ver cómo responde sabiendo que hay un portero contrastado al quite, asumiendo un riesgo controlado como hizo Mourinho hace unas semanas.

Las opciones pasan por fichar un portero que actualmente se encuentre sin equipo (no lo contemplo, ya que no alcanzaría un estado de forma óptimo antes de la vuelta de Iker), o bien, fichar un portero en activo para dos meses, que sea bueno, bonito y barato, que pueda jugar en Europa y que tenga experiencia en la alta competición... 

Entre la segunda opción, hay varios nombres que suenan, como el del brasileño Julio César, ahora en el Queen's Park Rangers inglés, y que ya coincidió con Mourinho en el Inter de Milán. Su llegada no sería muy complicada, ya que el Real Madrid mantiene excelentes relaciones con el conjunto británico tras la cesión de Parejo y la venta de Granero. A sus 33 años, suplente en el equipo, Julio César estaría encantado de volver a ponerse a las órdenes del técnico portugués. Otra de las opciones que gustan en la 'Casa Blanca' es el holandés Stekelenburg. De gran envergadura y experiencia, a sus 30 años es un referente en su país (aunque muy irregular en la Roma) y podría llegar por fin a un club que le permitiera ganar títulos. 

En el panorama nacional aparecen dos nombres propios que acaparan la actualidad desde hace tiempo: Roberto y Andrés Fernández. El primero, jugador del Zaragoza, es una de las grandes promesas del fútbol nacional y ha gustado mucho desde siempre en las oficinas de Chamartín. De pasado 'rojiblanco', estaría ante la oportunidad de su vida de jugar en un grande. El mismo caso es el del meta 'rojillo' Andrés Fernández, quien ha demostrado en las dos últimas temporadas que tiene talento de sobra para jugar en cualquier portería. Ha sonado para el Atlético de Madrid y el Barcelona, pero el Real Madrid podría hacerse con sus servicios haciendo efectivos sus 9 millones de la cláusula de rescisión.

17 enero 2013

El 'chapucero' dorsal de Pedro


El pasado 8 de noviembre, en la cuarta jornada de la fase de grupos de la UEFA Europa League se produjo el debut, esta temporada, del canterano Pedro José Martín Moreno con el Atlético de Madrid del 'Cholo' Simeone. No salió ni mucho menos como el joven delantero hubiera soñado, el actual campeón de la competición cayó 2-0 ante la Académica de Coimbra, y Pedro sustituyó a otro canterano, Saúl Ñíguez, en el descanso con una camiseta difícil de aceptar en el fútbol de élite.

El canterano rojiblanco hizo su entrada en el descanso y los utilleros le hicieron un apaño por un problema en su camiseta. La sustitución se convirtió en anécdota ya que el dorsal de la camiseta del joven delantero que entraba al campo estaba tapado por una capa de esparadrapo y un dorsal 27 hecho con cinta azul encima. La explicación que desde el club se dio es que el jugador usa un número distinto en Liga (29) y en la UEFA Europa League (27), y no llevaban camisetas preparadas para esta competición con el dorsal correcto, por eso los utilleros del equipo 'colchonero' no tuvieron más remedio que realizar este 'chapucero' apaño más típico de categorías amateurs que de una gran competición continental como es la Europa League.

En cualquier caso, la camiseta de Pedro, de 20 años, no desentonó con la tónica, en general deprimente, del partido. En un estadio Cidade de Coimbra casi vacío, los 'rojiblancos' vieron truncada su racha de 16 victorias consecutivas, exhibiendo además un juego carente de todo nervio... Y es que lo del dorsal de Pedro, siendo muy chapucero, no fue lo peor de la noche.

14 enero 2013

DE GUANTE BLANCO: Kahn


Temido por compañeros y rivales, fue una de las personalidades más duras de las últimas décadas en el mundo del fútbol. Su indómito afán de victoria, casi inhumano, y su estilo de juego en parte agresivo le daban a menudo una apariencia distante. Nunca se mordió la lengua y siempre mostraba en sus jugadas una gran expresividad. Pertenece a esa estirpe de porteros alemanes que son más conocidos por su arrogancia y sus malos modos que por su calidad futbolística, sin embargo, pocos jugadores han representado en toda su historia al Bayern Múnich o a la selección alemana, de forma tan vehemente como Oliver Kahn.

Oliver Rolf Kahn nació el 15 de junio de 1969 en Karlsruhe (República Federal de Alemania). Comenzó a jugar a los seis años en las categorías inferiores del Karlsruher SC de su ciudad natal, donde su padre, Rolf Kahn (de origen letón), había jugado como centrocampista entre 1962 y 1965. Se inició como jugador de campo, sin embargo, pronto sintió una atracción irresistible hacia la posición de portero desde que, a los siete años, recibió como regalo una colección de cromos de Seep Maier, y decidió seguir sus pasos. Pasó, de manera brillante, por todas las categorías amateurs, siempre fue autodidacta y desarrolló un exacerbado perfeccionismo con tal de seguir las huellas de su admirado Maier. 

En la temporada 1987-88 fue ascendido al primer equipo como suplente del portero alemán, de origen polaco, Alexander Famulla. Debutó en la Bundesliga el 27 de noviembre de 1987 frente al 1. FC Köln en el el Wildparkstadion, pero no fue hasta la temporada 1990-91 cuando el entrenador Winfried Schäfer decidió colocarlo en el equipo como portero titular. Kahn permaneció en el club durante siete temporadas en donde jugó 148 partidos, y su mayor logro con el 'KSC' fue alcanzar las semifinales de la Copa de la UEFA en la temporada 1993-94 donde cayeron ante el SV Casino Salzburg de Otto Barić.

Tras su brillante temporada en Europa, acaparó el interés de los clubes punteros de Alemania y del resto del continente, y en el verano de 1994 fue traspasado al FC Bayern München por 2,5 millones de euros, una cifra jamás pagada hasta el momento en Alemania por un guardameta. Su ascendente carrera sufrió un brusco parón en noviembre de 1994 cuando una grave lesión de ligamentos cruzados le dejó inactivo durante medio año. En sus largas horas de inmovilidad Kahn se dio cuenta de que le quedaban muchos defectos por pulir y que sólo podría ser el número uno a base de trabajo. Se sumergió en el estudio de la preparación de guardametas y regresó a la competición con mayor entusiasmo y con una mentalidad de ganador nato que le convertiría en un 'semidiós' para los aficionados alemanes. Aquella ausencia forzosa fue, por tanto, positiva e hicieron del heredero de Maier uno de los mejores guardametas de todos los tiempos.

Pero más allá de su calidad como guardameta, totalmente incuestionable, lo que sobresale es su carácter de tipo duro. Una mirada del portero era capaz de infundir tanto respeto que hacía que cualquiera evitara la confrontación. Y es quizás ese respeto, que a buen seguro se transformaba muchas veces en miedo, lo que amilanaba a muchos rivales ante la portería de Kahn, que proporcionaba una enorme seguridad bajo palos con su notoria presencia. "Con su melena rubia característica, verlo en acción podía parecer ver a un león en pleno rugido" según lo describió una vez Karl-Heinz Rummenigge.

El 'Titán' llegó a disputar un total de 557 encuentros ligueros, cifra que hasta ahora ningún portero había logrado alcanzar en la máxima competición liguera alemana. Además ostenta otro récord, con 19 partidos seguidos sin encajar ni un solo gol, y ya en su último año se despidió con otra plusmarca, al encajar tan solo 21 goles en toda la temporada, siendo el guardameta menos goleado de la historia. Oliver Kahn es, junto a Mehmet Scholl, el coleccionista de títulos por excelencia. Ganó 8 Bundesligas (1996-97, 1998-99, 1999-00, 2000-01, 2002-03, 2004-05, 2005-06 y 2007-08), 6 DFB-Pokal (1997-98, 1999-00, 2002-03, 2004-05, 2005-06 y 2007-08), 6 DFB-Ligapokal (1997, 1998, 1999, 2000, 2004 y 2007) y 1 Copa de la UEFA (1995-96). Sin duda alguna, sus mayores logros vinieron en 2001, año en que consiguió con el Bayern, la Champions League, convirtiéndose en el héroe de la final al vencer al Valencia CF en la tanda de penaltis; y la Copa Intercontinental al CA Boca Juniors. Además a nivel individual, fue elegido mejor portero por la IFFHS (1999, 2001 y 2002),  por la UEFA (1999, 2000, 2001 y 2002), por la Bundesliga (1994, 1997, 1998, 1999, 2000, 2001 y 2002), por European Sports Media (1999, 2000, 2001 y 2002) y por la revista Kicker (2000 y 2001). Ganó también, el UEFA Fair-Play Award (2001) y fue Balón de Bronce en 2001 y 2002. Pelé lo incluyó en la lista FIFA 100 de los mejores futbolistas vivos.

Kahn fue internacional por Alemania en 86 ocasiones. Aunque ya había sido convocado para el Mundial de USA'94, su debut se produjo el 23 de junio de 1995 contra Suiza. Fue convocado para la Eurocopa de Inglaterra'96, que ganaron los alemanes, aunque no llegó a disputar ni un solo encuentro. La frustración se acentuó en el Mundial de Francia'98, donde tampoco llegó a saltar al campo porque el portero titular, Andreas Köpke, satisfizo las expectativas del seleccionador, ante el desespero de los aficionados alemanes, para quienes 'King Kahn', como era ya apodado, se había convertido en el indiscutible número uno entre los guardametas no sólo alemanes sino del mundo.

En el año 2000, se convirtió en titular indiscutible de la selección alemana, con la que disputó la Eurocopa celebrada en Holanda y Bélgica, donde los alemanes no pasaron de los octavos de final. Dos años después participó en el Mundial de Corea y Japón. Kahn fue el capitán de la Selección alemana y disputó todos los partidos, consiguiendo el subcampeonato al perder en la final (2-0) contra Brasil. Recibió tan sólo tres goles en el campeonato y fue decisivo para su equipo, por lo que fue elegido mejor jugador del torneo, recibió el Balón de oro y el Premio Lev Yashin. En la Eurocopa 2004, celebrada en Portugal, la selección alemana realizó un campeonato desastroso y no consiguieron pasar de la fase de grupos quedando por detrás de la República Checa y Holanda. Poco antes del Mundial de Alemania 2006, Jürgen Klinsmann, entonces seleccionador germano, anunció la titularidad de Jens Lehmann en el marco de la selección, lo cual fue un golpe inesperado para Kahn, que jugó, solamente, el partido por el tercer y cuarto puesto ante Portugal. Al finalizar el torneo, anunció su retirada como integrante de la selección nacional.

Tras su retirada de los terrenos de juego decidió desvincularse casi por completo del deporte rey y dedicarse a otros menesteres: ha sido comentarista de la ZDF, ha escrito varios libros, ha realizado un máster MBA que acabó en 2011, ha creado la fundación Oliver Kahn, ha lanzado una plataforma en Internet y, es productor y jurado de un concurso para China y Japón donde se buscan jóvenes guardametas. Recientemente ha manifestado su interés en iniciar su carrera en los banquillos y el pasado verano ya sonó como técnico del Alemannia Aachen de la 3. Fußball-Liga.